La sede del Distrito Cerro-Amate ha acogido una reunión para informar sobre el nuevo funcionamiento de las juntas rectoras de las instalaciones deportivas situadas en los barrios de esta demarcación, en base a que el Ayuntamiento de Sevilla, a través del Instituto Municipal de Deportes (IMD) ha comenzado a dar los primeros pasos para «regularizar» la gestión de más de 40 instalaciones deportivas municipales gestionadas hasta ahora por juntas rectoras «que se encuentran en una situación irregular» desde el año 2005.

El encuentro ha estado presidido por la delegada municipal de Deportes, María del Mar Sánchez Estrella, y ha contado con la participación de la gerente del IMD, María José Pedrosa; con el director del IMD de la zona Cerro-Amate, Luis Gómez Burgos; con el delegado del Distrito Cerro-Amate, José Miguel Luque; con el director del Distrito, José Lugo; con gran parte del personal del IMD, tanto de la central como del Distrito; además, de los representantes de las juntas rectoras de las instalaciones deportivas del distrito.

El Ayuntamiento de Sevilla ha defendido el proceso emprendido para «regularizar» las instalaciones deportivas gestionadas por juntas rectoras a través de «un modelo basado en contratos de servicio público». En este sentido, la delegada Sánchez Estrella ha dicho que «en primera instancia», se dirigirá a estas entidades de cara a la implantación del nuevo modelo: «Todos los sevillanos van a tener las mismas posibilidades de acceso y uso de las instalaciones deportivas municipales incluso en mejores condiciones que hasta ahora, ya que no habrá privilegios para ninguna entidad», dice el IMD, descartando que los cambios emprendidos repercutan en los usuarios.

El IMD, además, defiende que el «nuevo modelo» se estructura en «contratos de servicio público» sobre las instalaciones deportivas y que, para ello, se dirigirá «a las entidades que hasta ahora han estado en las instalaciones deportivas, y por eso se van a mantener reuniones estos días, para exponerles este proyecto, ya que son posibles futuros gestores de las instalaciones».

Las juntas rectoras, según el IMD, debían asumir los costes de mantenimiento y suministros de las instalaciones que gestionaban, pero «en muy pocos casos fue así y, por ejemplo, el gasto de gas, agua y luz que los sevillanos tuvieron que asumir en 2011 derivado de estas juntas rectoras fue de más de 715.000 euros».