El colegio de Infantil y Primaria Juan XXIII ha sido objeto de una serie de obras de mejora realizadas por el servicio de Edificios Municipales dependiente de la delegación de Hacienda y Administración Pública del Ayuntamiento de Sevilla, a petición del Distrito Cerro-Amate, con la finalidad de dar cobertura a las demandas de mejora requeridas por la dirección del centro escolar.

En concreto, las obras realizadas se han centrado en la ampliación de la sala que corresponde a la Escuela de Adultos Juan XXIII, así como en la comunicación de los dos edificios que componen el inmueble, a través de pasillos de suelo antideslizante, y se ha instalado un nuevo ascensor.

Además, se ha procedido al cerramiento exterior de las ventanas del centro escolar para garantizar la seguridad a los escolares. Por ello, se han colocado lamas metálicas de tal forma que las ventanas pueden estar abiertas y permiten el paso de la luz del día sin que esto revista peligro alguno para los menores.

En el centro educativo estudian unos 500 niños desde los 3 a los 12 años pero,  por la tarde, se dan clases para adultos, por lo que «también hay personas mayores que utilizan las instalaciones», señala el director, Enrique Calderón. Se trata de un centro «antiguo», construido en el año 65, y que se divide en tres bloques arquitectónicos; dos de ellos con dos niveles y, el más alto, con tres plantas.