El distrito Cerro-Amate, en respuesta a la demanda de las asociaciones de vecinos de los distintos barrios, ha declarado la guerra a los excrementos caninos. Así, en los últimos días, la empresa pública de limpieza del Ayuntamiento de Sevilla, Lipasam, ha procedido a instalar una serie de placas informativas en las que se informa a los ciudadanos sobre la prohibición de dejar los excrementos de los animales de compañía esparcidos en la vía pública y de la sanción a la que se enfrentarían en dicho caso, que asciende a 120 euros.

Lipasam, en coordinación con el distrito Cerro-Amate, ha establecido una serie de calles como prioridad para la colocación de dichas señales. Ya se han colocado un total de cinco de ellas, según ha anunciado el delegado, José Miguel Luque, en el pleno de la junta municipal. Así, estas placas ya están visibles en la calle Águila Perdicera, Coimbra, Juan Carvallo, Plaza Poeta Miguel Hernández y Águila Marina.

Además, el delegado ha manifestado que la intención es «continuar con estos trabajos», por lo que «próximamente»  se instalarán señales también en la barriada Hacienda San Antonio, en San José de Palmete, en la Doctora Este, en Padre Pío, en Santa Aurelia, en Federico García Lorca, en El Trébol, en la zona deTres Barrios-Amate, en Contadores, en La Romería, en Juan XXIII, en Los Prunos, en La Música, en Nuestra Señora del Águila y en Su Eminencia.

Según Luque, «con iniciativas como ésta se pretende concienciar a los ciudadanos para que sean más cívicos y recojan los excrementos de sus animales de la vía pública, con el objetivo de mejorar la calidad de vida y la imagen de nuestra ciudad».