El distrito Cerro-Amate ha solicitado a conservación de la Gerencia de Urbanismo, la actuación en el puente de  la SE-30, del barrio de Padre Pío, cuyo vallado presentaba una excesiva distancia, ya que el permitido por ley es de 10 centímetros y este vallado era de 18 centímetros.

Hace unos meses que la asociación de vecinos Guadaira, del barrio de Padre Pío, se mostró preocupada por la separación que contenía el vallado del puente que da a la SE-30, una distancia que consideraba «excesiva». Por ello, el representante vecinal denunció que «el vallado supone un peligro para los menores, ya que como a un niño le de por asomarse entre los barrotes podría caer al vacío».

En respuesta a esta petición vecinal, el distrito ha realizado las actuaciones pertinentes para dar solución con la colocación de paños de malla galvanizada electrosoldada con marco, evitando así el posible peligro, sobre todo para los menores que podían caerse a través de los barrotes.