El concejal del Grupo Socialista Juan Manuel Flores se ha reunido esta semana con la dirección de la asociación de vecinos de Padre Pío para comprobar el «deterioro y la falta de seguridad» del acceso desde la SE-30 al barrio, cuya mejora es una de las principales reclamaciones de la entidad desde hace años. «El gobierno del PP no sólo no ha intervenido hasta ahora sino que en una respuesta escrita responde que no tiene programadas actuaciones y que estas mejoras no son necesarias. Basta hablar con los vecinos y visitar la zona para comprobar que esta debería ser una actuación urgente ante el riesgo que supone para los vecinos. O el gobierno vive en otra realidad y responde sin ni siquiera pisar el terreno o no se toma en serio los problemas de los barrios. Hay una brecha cada vez más grande entre la realidad de los barrios y lo que el gobierno pregona», explicó el concejal socialista Juan Manuel Flores.

Durante la visita, el concejal socialista pudo comprobar «el pavimento de dos metros de ancho en un lamentable estado de conservación, con peligrosas curvas y con tendencia a inundarse con facilidad, la basura acumulada, los socavones, la falta de iluminación y los problemas de mantenimiento de la vía que ponen en riesgo a los vecinos y a todos los vehículos que usan este acceso». Esta situación fue remitida al gobierno local a través de la comisión de ruegos y preguntas para que se aclararan las medidas que el gobierno del PP preveía adoptar para responder a esta demanda del barrio de Padre Pío. En su respuesta escrita, sin embargo, el gobierno del PP asegura que «no hay deterioros en la vía de acceso que supongan un peligro para la circulación rodada y que no hay programadas actuaciones en cuanto a la iluminación en el presente ejercicio”.

Juan Manuel Flores analizó también en esta reunión con la asociación de vecinos los problemas de tráfico y de aparcamiento de Padre Pío, y las carencias de mantenimiento en el barrio debido a la «falta de atención» por parte del gobierno del PP. Asimismo, el concejal socialista comprobó, a petición de los vecinos, los problemas de seguridad provocados por las torres eléctricas instaladas incluso en zonas infantiles del barrio sin protección alguna.