El portavoz socialista, Juan Espadas, y el concejal Juan Manuel Flores se han reunido esta semana con un grupo de los vecinos de Regiones Devastadas que residen en los bloques de viviendas de Nuevo Amate y que han trasladado al Grupo Socialista su «malestar y su preocupación» por la «falta de apoyo y de diálogo de Emvisesa», así como por la existencia aún de más de 100 pisos sin ocupar. «Los vecinos se encuentran abandonados y preocupados. No les dan soluciones ni respuestas a los graves problemas con los que se están encontrando. Muchas familias no pueden hacer frente a los gastos que les están repercutiendo, con más de 70 euros al mes entre el mantenimiento y la comunidad, y además se encuentran con una intercomunidad con graves problemas porque hay más de 100 pisos que llevan meses vacíos y Emvisesa tarda en pagar su parte o ni siquiera la abona», resumió el portavoz socialista.

Las 72 familias que residían en Regiones Devastadas y que volvieron en septiembre a Nuevo Amate tenían el compromiso firmado de ser realojados en las mismas condiciones económicas que tenían cuando residían en sus anteriores viviendas. Sin embargo, el gobierno de Zoido modificó “unilateralmente y sin contar con los vecinos” estas condiciones lo que ha provocado graves problemas a muchas de las familias.

Los vecinos han tenido que asumir así 20 euros mensuales de mantenimiento, 30 euros de comunidad y otros 20 para la intercomunidad.  Además, según plantearon ayer al Grupo Socialista, temen que les repercutan el IBI como aparece en sus contratos, pese al compromiso público de Zoido. A esto hay que añadir que han tenido que afrontar ya una factura de 6.000 euros de gas  que ha puesto en serias dificultades a la intercomunidad, con riesgo de no poder afrontar posteriores pagos, mientras que la aportación de Emvisesa no se está realizando en tiempo y forma, según denuncian los propios residentes.

«En vez de darles soluciones y de buscar una salida a los problemas existentes para muchas familias se limitan a decirles a unos que igual deben buscar una vivienda en otro sitio si no pueden hacer frente a las cuotas, y a proponerles a otros una subida de las cuotas de la intercomunidad», relató el portavoz socialista tras su reunión con un grupo de vecinos.

En estos momentos, según una respuesta oficial remitida por la Delegación de Urbanismo al Grupo Socialista sólo se han entregado 103 de las viviendas de la promoción de Nuevo Amate, una cifra que incluye las 72 pertenecientes a las familias de Regiones Devastadas que escogieron acogerse a su derecho a regresar a su barrio. Esto supone que aún hay al menos 117 viviendas sin ocupar de las que 73 no tienen aún ni siquiera adjudicatario pese a que han transcurrido más de seis meses desde que el edificio obtuvo la licencia de primera ocupación.