La Fundación Solidaridad Candelaria realiza una importante labor social en Tres Barrios -concretamente, en la zona de La Candelaria- pero también a miles de kilómetros de allí. El compromiso por construir un mundo más justo y equilibrado, en auxilio de los países considerados del tercer mundo es lo que ha llevado al coordinador de la fundación, Pepe Verdugo, a articular un movimiento que, aunque nació en la Parroquia de La Candelaria de Sevilla, ha exportado su obra a varios países del continente africano: Malawi, Mozambique y Zambia.

En el primero de ellos se desarrolla el Hospital Mtendere, un proyecto ubicado en una zona rural de pobreza extrema en el que la entidad sevillana colabora junto con la Fundación África Directo. Da servicio a unos 50.000 habitantes y con los fondos destinados se ha conseguido ampliar los servicios que se ofrece a la población, dotándose el centro sanitario de «un laboratorio, una farmacia, una sala de partos o de una habitación para enfermos infecciosos», explica el coordinador.

A esta labor se suma la ayuda prestada al proyecto Chiphwanya que se desarrolla en otra zona rural montañosa de Malawi donde presta sus servicios el hospital de St. Joseph, «buscando la promoción del desarrollo comunitario y de salud de la región». El grueso de la población atendida en este caso lo forman personas malnutridas así como mujeres embarazadas.

Aparte de las iniciativas en promoción de la salud, en Mozambique se desarrolla el proyecto Metoro, de carácter educativo. Se centra en el sostenimiento de las escuelas de primaria regidas por las Hijas de Jesús, una congregación religiosa «que también trabaja en la parroquia de La Candelaria», según explica Verdugo.

Niños de Malawi agradecen a la Hermandad de la Amargura su ayudaDentro del ámbito de la educación se sitúa también el proyecto Lilanda,  dirigido al sostenimiento de la Escuela de St. Joseph para niños huérfanos y especialmente vulnerables de esta zona de Lusaka, capital de Zambia. La Fundación Solidaridad Candelaria financia íntegramente este proyecto, que se desarrolla en colaboración con los misioneros combonianos, aportando unos 12.000 euros anuales. Según Pepe Verdugo, esta obra atiende a unos 150 niños de entre 6 y 12 años, y los fondos se destinan «a pagar al profesorado, el material escolar, las actividades extraescolares y alimentos para los alumnos, ya que la mayoría es la única comida que hace en todo el día».

La Fundación Solidaridad Candelaria cuenta, aproximadamente, con un presupuesto anual entorno a los 40.000 euros, de los que «más del 90 por ciento se destina a actuaciones en el tercer mundo». La entidad se financia «con el bolsillo de nuestros socios, unos 70 miembros, y con donaciones particulares, en la que han colaborado hermandades como La Sed, San Benito y La Amargura», detalla el coordinador.

Labor social en Tres Barrios

Respecto a la actividad en Tres Barrios, la fundación lleva a cabo una labor de sensibilización sobre el tercer mundo en La Candelaria, Madre de Dios y Los Pajaritos, además de trabajar directamente con colectivos vulnerables o en riesgo de exclusión social como los inmigrantes, con los que se actúa en temas como acogida, formación, acompañamiento o integración en el barrio.

Dentro de la formación, la fundación imparte clases de español en los salones de la parroquia, a los que cada día acuden grupos de unos 20 alumnos. Aparte, participa en un programa de interculturalidad junto con otras entidades de acción social dentro de la plataforma cívica Tres Barrios-Amate y organiza actividades lúdicas a lo largo del año para potenciar la convivencia entre la población autóctona y extranjera.  Entre éstas destaca una cena solidaria que se viene celebrando en el mes de marzo, unas jornadas interculturales en mayo, y una fiesta de la solidaridad en junio.