La hulega que mantienen los empleados de la empresa municipal de limpieza, Lipasam, no pasó desapercibida en la junta municipal del distrito Cerro-Amate. Los miembros del pleno expresaron su particular forma de ver el conflicto que enfrenta a Ayuntamiento y a los trabajadores, siendo el grupo de IULV-CA el que abrió el debate al presentar una propuesta para que el Gobierno local retomara la negociación con el comité de empresa a fin de alcanzar un acuerdo satisfactorio que «evite la huelga indefinida» y pidió que «cese la campaña de satanización contra los trabajadores de Lipasam», al entender que «están defendiendo un derecho que ha costado mucho trabajo conseguir».

Por su parte, la asociación de vecinos Su Eminencia puso en tela de juicio la igualdad en el cumplimiento de los servicios mínimos, y declaró que en el próximo pleno «vamos a traer un acuerdo en el que exigiremos que los señores que están al mando de esta huelga nos expliquen por qué en nuestra barriada no se ha recogido ni una bolsa de basura en todos los días del conflicto». El presidente de la entidad, Alberto Sobrino, ironizó al respecto preguntándose si lo que hay son unos servicios mínimos o «unos servicios para los mismos», y reiteró que «si pagamos los mismos impuestos no entendemos por qué en nuestras calles no se ha retirado la basura ni un sólo día, lo que sí se ha hecho en otras zonas de Sevilla».

En el mismo sentido se pronunció el grupo municipal socialista, quien señaló que en barrios como La Calesera o La Revoltosa «tampoco han actuado los servicios mínimos». El portavoz socialista abogó por que «es necesario que se llegue a un acuerdo cuanto antes» y respecto al vandalismo señaló que «el delegado Maximiliano Vilchez acusa a los trabajadores de Lipasam pero estos hechos delictivos no han sido probados», al tiempo que lamentó que «Sevilla hoy es noticia a nivel mundial por la acumulación de basura en sus calles».

Durante su intervención, el grupo popular declaró también que «no se están cumpliendo los servicios mínimos» y señaló al respecto que «el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía nos ha dado la razón para que se aumenten de un 30  a un 50 por ciento».

Finalmente, la propuesta se aprobó con 14 votos a favor, dos en contra y dos abstenciones.

Tras el recuento, el presidente de la junta municipal, José Miguel Luque, declaró que las manifestaciones «siempre se han respetado y se van a seguir respetando, vengan de la empresa que venga», al tiempo que deseó que «cuanto antes se solucione el conflicto porque por determinadas calles del distrito la situación es bastante grave», subrayó. En este sentido, explicó que «el servicio de recogida de basura es obligatorio en los centros educativos, en los centros de salud y en los mercados», animando a los vecinos, en la medida de lo posible, a «depositar la basura en estas zonas, ya que la recogida va a ser mucho más inmediata».

En cuanto a los actos de vandalismo, el delegado contabilizó «que se han quemado unos 200 contenedores en estos ocho días de huelga en Sevilla» y señaló que «se ha cogido a pirómanos que estaban acometiendo estos delitos» y que, en algunos casos, «eran trabajadores de Lipasam». Aún así, quiso dejar claro que «no se quiere meter a todo el mundo en el mismo saco ni se está diciendo que todos los trabajadores sean delincuentes. Sólo ha habido una serie de actos vandálicos y se ha denunciado en los juzgados», concluyó.