Hasta ahora, cada vez que llovía, los vecinos de la calle Dilar, en la barriada La Doctora, sufrían el mismo problema: se formaban charcos en las puertas de sus casas y ahí se quedaba el agua de lluvia estancada.

Pero cuando caigan las próximas lluvias, el agua tendrá otro destino puesto que el Ayuntamiento de Sevilla, a través del distrito Cerro-Amate y la Gerencia de Urbanismo, ha realizado diversas actuaciones para acabar con este problema que afectaba a los vecinos de esta calle.

Se ha aglomerado toda la calzada, arreglado las dos esquinas de que unen esta vía con la calle Motril y también se han llevado a cabo labores de mejora en los corre aguas hacia los imbornales.

«Los vecinos de la calle Dilar han visto realizada una demanda que llevaban años solicitando y es que el problema radicaba en que los días de lluvia las aguas se quedaban estancadas en forma de charcos en las puertas de las viviendas porque los imbornales y corta aguas no realizaban correctamente su función», ha recalcado el delegado del distrito Cerro-Amate, José Miguel Luque.