Los trabajos de recogida de naranjas amargas de los árboles del Distrito Cerro-Amate ya han comenzado en El Cerro del Águila y Hacienda de San Antonio. El pasado 14 de enero arrancaron las labores de recolección por parte de la delegación de Medio Ambiente, a través de Parques y Jardines, una tarea que se prolongará hasta el próximo 15 de febrero en las calles, plazas y zonas ajardinadas públicas de ambos barrios, según ha declarado el delegado municipal del área, Maximiliano Vílchez.

El delegado ha manifestado que «conforme se vayan terminando estos trabajos se irá realizando en las demás zonas del distrito, ya que nuestra intención es que antes de finales de marzo se hayan retirado todas las naranjas amargas de todos los árboles de la ciudad». Por ello, del 1 al 15 de febrero se actuará en la Ronda del Tamarguillo, del 1 al 28 de febrero en el barrio de Los Pajaritos y del 16 al 28 de febrero en La Negrilla. El turno de Rochelambert y Juan XXIII llegará del 16 de febrero al 15 de marzo, y del 1 al 15 de marzo la recolección se centrará en La Plata, Palmete, Padre Pío, Amate, SantaAurelia-Cantábrico y Atlántico-Romería.

El número de naranjos contabilizados en el   distrito Cerro Amate es de 3.640. Por ello, antes de comenzar las tareas de recogida de naranja amarga la empresa adjudicataria llevará a cabo la señalización de las calles con carteles con el fin de evitar el aparcamiento y solicitar la colaboración vecinal.

«Nuestro único fin es que estos frutos de los árboles estén retirados lo antes posible y tengan la menor afección en la vida de la ciudad, para ello se actuará de manera eficaz y coordinada en todos los barrios y distritos de la ciudad», ha señalado Vílchez.

La recogida de la naranja del árbol será completa para que no quede ningún fruto en el árbol, debiendo cosecharse la naranja verde si la hubiese, y la existente de la parte alta de las copas. «De la misma manera, los trabajos de recogida de naranjas, sobre todo en calles y plazas, tendrán la menor afección posible en la vida de la ciudad, para ello los frutos se retirarán de los pavimentos a medida que se recolecta. Una vez retirado el fruto del acerado se procederá al barrido de los acerados, eliminando ramas, hojas y restos de frutos». En caso de haberse producido manchas, como consecuencia de frutos pisados, se procederá al baldeo de la zona afectada.

Los trabajos son realizados por las empresas adjudicatarias del macrocontrato de conservación y mantenimiento de las zonas verdes de Sevilla, por lo que «cabe recordar que este contrato comprende el conjunto de labores obligatorias que han de realizarse para conservar los elementos vegetales de las zonas verdes, en perfecto estado ornamental», ha indicado el delegado, que ha añadido que «esto significa una apuesta por las zonas verdes así como una mejora en la conservación y mantenimiento de las zonas verdes de la ciudad».