Las 220 viviendas que se están construyendo en la zona de Nuevo Amate (anteriormente conocida como Regiones Devastadas) están «sólo a falta de los últimos retoques de reurbanización», por lo que las familias que fueron realojadas en distintos puntos de la ciudad podrán regresar y estrenar sus viviendas «en el mes de mayo».

Así lo ha confirmado el alcalde de Sevilla, Juan Ignacio Zoido, quien ha visitado hoy los nuevos bloques acompañado de los delegados municipales de Urbanismo, Maximiliano Vílchez, y de Asuntos Sociales, Dolores de Pablo-Blanco, además del delegado del Distrito Cerro -Amate, José Miguel Luque.

Zoido ha declarado que en el mes de mayo se realizará el sorteo de las viviendas para «las 71 familias que salieron del barrio y que nos han manifestado que tienen interés por volver», y ha añadido que será también en este mes cuando «citemos al resto de familias realojadas en otras zonas de la ciudad como Cross Pirotécnia, Pino Montano, Bermejales o Bellavista para analizar su situación actual y mostrarle las viviendas, por si finalmente quieren regresar».

El alcalde ha destacado que «estos vecinos tienen que vivir con la dignidad que ellos se merecen, bien sea en las nuevas viviendas o en los pisos donde fueron realojados», y ha subrayado que «en cualquier caso, se acordará con ellos las mejores condiciones posibles».

Zoido ha recordado que «hace cuatro años me reuní con los vecinos y vi las condiciones infrahumanas en las que estaban, con casas apuntaladas y afectadas por humedades» y ha señalado que «en aquel entonces, estando en la oposición, presentamos una propuesta en el Ayuntamiento que contó con la aprobación de todos los grupos municipales».

Una vez ganadas las elecciones y conquistado el Ayuntamiento de la ciudad, el alcalde ha declarado que «dar una solución a estas 220 familias fue para este Gobierno una prioridad», por lo que «antes del verano de 2011 se colocó la primera piedra del proyecto de construcción de las nuevas viviendas, con un periodo de ejecución aproximado de dos años».

El alcalde se ha mostrado «muy satisfecho por el trabajo bien hecho» y ha señalado que «estas viviendas son el ejemplo demostrado de que juntos se pueden conseguir las cosas, y en los plazos acordados». Por ello, ha deseado que «esta forma de actuar se pueda perpetuar en la ciudad, con la implicación de todos los grupos, cumpliéndose los plazos y sin desviación presupuestaria».

Por su parte, el delegado del Distrito Cerro-Amate, José Miguel Luque, ha indicado que «los vecinos de la antigua Regiones Devastadas nos habían manifestado su temor a que no pudieran volver a su barrio y a sus casas, pero hoy saben que el regreso es una realidad». En este sentido, ha señalado que «por nuestra parte, estamos encantados de empezar a trabajar con un nuevo barrio que se instala en el Distrito Cerro-Amate, con 220 familias y también con nuevas personas que puedan llegar atraídos por los locales comerciales, a los que recibiremos con los brazos abiertos y colaboraremos en todo lo que esté en nuestra mano», ya que Luque ha señalado que, por ejemplo, «las demandas de escolarización en los colegios más cercanos pueden cambiar notablemente».

En cuanto a los vecinos afectados por el realojo, el presidente de Nuevo Amate, Francisco Rodríguez, se ha mostrado «muy contento» y ha declarado que «aún no hemos visto cómo son los pisos por dentro, pero seguro que vamos a estar mejor de lo que estábamos». No obstante, el representante vecinal ha expresado su preocupación por «cómo van a afrontar los gastos de comunidad las familias», ya que «me constan que muchas están pasando por graves dificultades económicas».

Rodríguez ha señalado que en las viejas viviendas «muchas familias no podían asumir el costo de la comunidad, un precio que se incrementará bastante en los nuevos bloques, ya que estos tienen ahora ascensor y garage», por lo que ha pedido «responsabilidad a todos los inquilinos».