La Comandancia de la Guardia Civil de Sevilla, en colaboración con la Hermandad de Gloria de la Candelaria y la Asociación de Vecinos Tres Barrios, participa en un operativo de entrega de unos 2.200 kilogramos de alimentos a 280 familias necesitadas en Los Pajaritos, La Candelaria y Madre de Dios.

Alimentos que llegan a Sevilla desde la Comunidad Económica Europea y el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, que a través de los fondos FEGA (Fondo Español de Garantía Agraria), se distribuyen contando con la Cruz Roja. Se trata de una partida de aceite, leche, arroz, cereales, legumbres, galletas, fruta en conserva, pasta, zumos y tomate frito, que han sido recogidos y transportados por la Guardia Civil y entregado en las dependencias de la Hermandad de La Candelaria y en la sede de la Asociación de Vecinos de Tres Barrios.

Esta colaboración surge tras la petición de ambas instituciones a la Comandancia de este Cuerpo en Montequinto, desde donde se ha facilitado el transporte y colaboración de guardias civiles que, libres de servicio y con carácter voluntario, se han prestado a esta ayuda social en Sevilla.

 

Guardia Civil y entrega de alimentos

La Guardia Civil, desde su fundación, siempre ha estado muy implicada en la ayuda a la sociedad, de ahí su denominación de Benemérita, al estar en posesión de la Gran Cruz de la Beneficiencia, otorgada el 4 de octubre de 1929 por Alfonso XIII.

La colaboración de la Guardia Civil con instituciones sociales es muy habitual, ya que cada vez que cada vez que agentes de este Cuerpo llevan a cabo la intervención de productos alimenticios, si las autoridades sanitarias decretan que son aptas para el consumo humano, se activa un protocolo para que sean entregados en el Banco de Alimentos o en asociaciones benéficas para su distribución entre los más necesitados.

De este modo, y en lo que llevamos de año, el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil de Sevilla lleva requisadas unas cuatro toneladas de alimentos, en su mayoría inmaduros, que se han repartido en la provincia para su entrega a las familias más necesitadas, tras declararse su aptitud para el consumo.