El Parque Amate cumplió el pasado sábado su 31 aniversario y para celebrarlo, durante todo el fin de semana, de viernes a domingo, sus senderos se trasladaron a la época medieval, emulando una feria de la época.

En ella, más de 60 puestos ofrecían a todos los visitantes productos de artesanía, cetrería y alimentación, entre otras actividades, como pasacalles, talleres de oficio, teatros en la calle, así como también música ambientada en los tiempos del Medievo y para los más pequeños, algo tan tradicional como los paseos en burro y una actividad ya más moderna como la cama elástica fueron los más demandados.