Tras la visita por parte del delegado del Distrito Cerro-Amate, José Miguel Luque, junto a miembros de la dirección así como con el gerente de Lipasam el pasado verano, donde miembros de la Asociación de Vecinos Doctor Antonio Cortés le expusieron los problemas relativos a excrementos caninos con los que conviven a diario, se ha procedido a la colocación de placas prohibitivas de restos caninos en la vía pública.

Una medida que desde el distrito se espera sea suficiente para que los dueños de animales de compañía sean conscientes del  problema que suscita en el resto de vecinos la presencia de estos excrementos en las calles de la barriada.

Desde la Delegación del Distrito Cerro-Amate se sigue luchando para solventar este problema. Un trabajo que comenzó con la presencia de inspectores de Lipasam informando a los dueños de perros de la ordenanza municipal que prohibía dejar los excrementos en la vía pública, posteriormente la colocación de placas, así como también se ha procedido por parte de los agentes de la autoridad a realizar las multas que son expuestas por aquellos que incumplen la norma.

El distrito invita a todos los vecinos a que se pasen por la sede, situada en la Avenida San Juan de la Cruz, esquina Avenida Juan XXIII, pueden recoger de forma gratuita las bolsas de recogida de excrementos, así como las pinzas para tal efecto.