En la Ronda de Padre Pío, concretamente en la confluencia con la calle Rafael García Minguel, se han eliminado las barreras arquitectónicas.

En concreto, se ha procedido a rebajar las aceras y posteriormente se ha construido una pendiente en forma de rampa con hormigón y solería de botón de forma que las personas con movilidad reducida pueden acceder por esta zona y las personas invidentes tendrán conocimiento de que en este punto existe un rebaje.