El colegio Juan de la Cueva del distrito Cerro-Amate vivió ayer una jornada muy especial. A las 10 de  la mañana comenzaba la fiesta fin de curso con los alumnos de los tres  niveles de educación infantil, contando con una participación masiva por parte de padres y familiares de los alumnos más pequeños de este centro.

Por la tarde continuó la fiesta con el resto de escolares, desde primero a sexto de primaria. A las siete de la tarde comenzaron a entrar los alumnos y, tras una perfecta organización por parte del profesorado, empezaron las actuaciones que los niños habían estado preparando en las últimas semanas.

A este centro escolar acudió el delegado del distrito, José Miguel Luque, junto a la subdirectora, María José Gil, quienes quisieron también acompañar a la dirección y profesorado, en un día tan señalado.

Tras las actuaciones, comenzó una verbena con música y ambigú. El distrito Cerro-Amate aportó la megafonía, así como el escenario donde actuó una payasa que hizo las delicias de todos los alumnos del colegio.