Dicen que todo vuelve y la empresa Saponando es un claro ejemplo de esta afirmación. Antiguamente muchos productos se compraban a granel. Con la aparición de los grandes comercios esta costumbre fue desapareciendo y por tanto, los establecimientos dedicados a esta venta también.

La necesidad de productos más baratos por parte de los ciudadanos y el respeto hacia el medio ambiente, a través del reciclaje de los recipientes, han hecho que renazca en Sevilla este tipo de tiendas. En concreto, Saponando es un negocio dedicado exclusivamente a la venta a granel de productos de limpieza, pero a juzgar el éxito que está teniendo no tardaremos en ver en la ciudad muchos más locales de este tipo.

José Millán Sánchez es el empresario que ha montado este negocio en la calle Afán de Ribera, en el distrito Cerro-Amate. Hace un año se quedó en paro y decidió emprender, nada tiene que ver lo que hacía antes con el negocio que ahora regenta, pero en un viaje a Sicilia descubrió que Saponando funcionaba muy bien en Italia, por eso tomó este camino. «Cuando me quedé en paro estaba seguro que a mi edad no me iba a contratar nadie, así que me atreví a crear mi propia empresa», declara Millán. Asegura que lo primero que se le vino a la mente fue abrir un bar, pero «bares ya hay muchos en Sevilla y tenía que hacer algo novedoso», afirma.

Tan novedoso y atractivo ha resultado que el comercio lleva tan sólo dos meses abierto y José Luis ya tiene su clientela fija. No sólo van vecinos del barrio, sino que también acuden gente de todos los puntos de Sevilla y pueblos cercanos. Y es que la oferta es muy variada, tiene más de 20 productos de limpieza y a cada uno se le puede poner el olor que el cliente desee. «La diferencia con otros comercio es que los artículos los puedes personalizar con la fragancia que quieras, en total tenemos 19 olores distintos», comenta el empresario.

Hasta el momento, José Luis está muy contento con la acogida que está teniendo en el Cerro «he puesto la tienda en este barrio porque aquí funciona muy bien el boca a boca», destaca. «Ahora, sólo espero que siga marchando tan bien como hasta hoy», concluye.