El pasado martes, cuatro de diciembre, abrió sus puertas el nuevo local de Cooperación Internacional ONG en Sevilla, situado en la calle Amor, en la barriada Jesús, María y José del Distrito Cerro-Amate. Se trata de un proyecto cuyo objetivo no es otro que atender gratuitamente a las familias muy necesitadas, preferentemente de este barrio y de los colindantes, pero sin excluir a nadie del resto de la ciudad.

La puesta en funcionamiento del local se debe, en gran parte, al trabajo de la presidenta de la Asociación de Vecinos Hércules, Esperanza Jiménez, quien venía trabajando con la ONG en proyectos solidarios desde hace 15 años y quien, hasta la fecha, atendía en la sede vecinal la demandas sociales.

«La situación de Jesús, María y José ha sido delicada desde sus comienzos pero, las actuales circunstancias económicas han agravado la ya de por sí deteriorida situación social del barrio, en especial de los jóvenes, el colectivo más vulnerable», declara la representante vecinal, quien explica que «los padres y madres sufren altos niveles de precariedad laboral, por lo que pierden en algunos casos la esperanza de sacar adelante a sus familias debido a que no pueden pagar la hipoteca, la luz, el agua, los servicios médicos mínimos ni  la comida».

Por su parte, el director de Proyectos de Andalucía Occidental y Extremadura de Cooperación Internacional ONG, José Luis Pérez, manifiesta que «cada mes acuden nuevas familias con necesidades básicas a los locales de la Asociación, derivadas por la UTS, en demanda de ayuda alimentaria, de ropa o de productos de higiene y limpieza.  Por ello, es necesario cubrir con cierta continuidad una parte de estas necesidades básicas que ayuden a las familias a sobrellevar estos difíciles momentos. Se trata de una pequeña ayuda que sirva de aliento y estímulo y que les ayude a seguir adelante».

La obtención de alimentos para su distribución se produce gracias a la ayuda periódica del Banco de Alimentos, Cruz Roja Española, el Ayuntamiento de Sevilla, diversas empresas y particulares que colaboran en el proyecto, como muchos voluntarios de la propia barriada que acuden diariamente a colaborar en el local en labores de carga y descarga, clasificación y reposición de alimentos, entre otras tareas.

Los beneficiarios que se atenderán en la primera fase del proyecto ascenderán a más de 600 personas de manera regular durante todo el año, repartidas en unas 200 familias. Esto supone unos 40 kilos de alimentos por mes por familia de promedio, con lo que a final de año se repartirán casi 96.000 kilos de comida «si todo se desarrolla como deseamos», puntualizan desde Cooperación Internacional ONG.

El acto de inauguración oficial contó, entre otras personalidades, con el presidente de la Junta Municipal del Distrito Cerro-Amate,  José Miguel Luque, y con la presencia de la concejal delegada de Bienestar Social del Ayuntamiento, María Dolores de Pablo-Blanco.