La asociación de vecinos Contadores, perteneciente al núcleo residencial del mismo nombre, cercano al barrio de La Romería, ha alertado del «peligro de derrumbe» del muro que separa el solar donde se ubica el mercadillo y unas naves industriales abandonadas. El presidente de la entidad, Baldomero López, ha declarado que «se tiró una parte de la tapia y se dejó la que linda con el patio de las naves para evitar que la gente se colara en estas instalaciones. No obstante, nos hemos percatado de que los vándalos se están dedicando a romper el muro con el objetivo de colarse en estos almacenes industriales, deteriorando la estructura, por lo que puede llegar a caerse».

La entidad, constituida hace apenas un año, ha focalizado su lucha en trasladar el mercadillo de la zona al considerarlo «ilegal», ya que «carece de licencia». El representante vecinal declara que «nuestra intención es que lo cambien de ubicación. Actualmente se instala en un descampado, un terreno propiedad de Lipasam próximo a las viviendas, por lo que los residentes sufrimos el ruido que conlleva el montaje de los puestos a las 06:30 horas y que los vendedores hagan sus necesidades a las puertas de nuestros garajes».

La asociación ha puesto el asunto en conocimiento del Distrito Cerro-Amate y ha asegurado que «se han celebrado reuniones muy tensas, con amenazas incluidas, a tres bandas: vecinos, vendedores ambulantes y ayuntamiento», ha manifestado el presidente. De esos encuentros «conseguimos que se retrasara el horario del montaje de los puestos, por lo que ahora empiezan a dar martillazos a eso de las 9:00 horas», ha apuntado López.

En relación al mercadillo, el Ayuntamiento de Sevilla ha declarado que «estamos a la espera de la luz verde definitiva a la Ordenanza de Regulación de Mercadillos, cuya aprobación inicial ya se realizó por parte del pleno del Ayuntamiento». En este sentido, desde la dirección del Distrito Cerro-Amate han manifestado que «somos los primeros interesados en eliminar un mercadillo sin licencia que lleva instalado cinco años con la autorización del anterior Gobierno municipal, pero hasta que no tengamos las ordenzanzas aprobadas no podremos ubicarlos de forma regular y con las licencias correspondientes».

Respecto a la seguridad del muro, la Gerencia de Urbanismo ha constatado que la propiedad pertenece al dueño de las naves industriales colindantes. Por ello, «desde Urbanismo se ha dado orden al dueño de que ejecute la demolición o, en su caso, apuntalamiento de mejora del mismo para evitar cualquier riesgo para los vecinos de la zona». En el caso de que tras los plazos correspondientes el propietario no haya ejecutado esta orden, el Gobierno local ha declarado que «será el propio Ayuntamiento quien efectúe esta acción de forma subsidiaria».