«Ha sido una experiencia más que enriquecedora». Así de satisfecha se ha mostrado la diseñadora de moda y vecina del Cerro, Inma Castrejón, al término del taller «diseño social», un proyecto de formación y empleo puesto en marcha con la colaboración de la Unión Comercial Cerro del Águila (UCCA) y Cáritas de la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores, para ayudar a mujeres con hijos y con pocos recursos económicos a salir adelante con una actividad: la costura.

La idea partió de la propia diseñadora, debido «a la necesidad que tenía en mi taller de encontrar a personas que supieran coser y entendieran la costura como yo», declara Castrejón. De hecho, la modista explica que «en temporadas de máximo trabajo me veo obligada a mandar algunos modelos a talleres externos, pero las prendas me han llegado más de una vez con acabados y remates que no me gustan, ya que yo soy muy perfeccionista con todos mis diseños, ya sean trajes de flamenca, vestidos de novia o vestuario de etiqueta». Por tanto, «se me ocurrió la idea de formar a personas como modistas. Lo primero que hice fue acudir a Cáritas, quien me facilitó el contacto de algunas candidatas del barrio y este proyecto comenzó a tomar cuerpo».

A principios de noviembre de 2012 arrancó el taller de costura con un total de nueve madres aunque, finalmente, han sido seis las alumnas que lo han concluido. Se trata de mujeres que «no habían cogido una aguja en su vida y no sabían nada de patrones, pero que en poco menos de tres meses han aprendido a hacer un traje de flamenca completo». La diseñadora destaca que «las alumnas han puesto mucha ilusión en el proyecto y trabajar con ellas ha sido muy fácil y gratificante, pues yo también he aprendido mucho de ellas. Ha sido una experiencia que me ha enriquecido mucho, pues más allá del trabajo del día a día se han creado vínculos muy fuerte, y hoy día tenemos una relación muy especial».

De hecho, la experiencia ha sido tan «positiva» que Inma Castrejón está ya pensando en la próxima edición del programa «diseño social», pues la idea es «comenzar en el mes de septiembre y prolongarlo al menos durante todo un trimestre».