Hubo un tiempo en el que la Plaza Ruperto Chapí – hoy conformada por una rotonda- era, como su nombre indica, una plazoleta muy popular a la que acudían los vecinos y vecinas del barrio del Cerro del Águila, bien a pasar las tardes charlando sentados en sus bancos, bien atraídos por la oferta de actividades que tenían en la plaza su escenario.

En sus inicios, esta plazoleta también conocida como «la del cine Canal», era un espacio de tierra circular rodeado de unas horquillas de hierro para evitar que entrasen los coches. Este nombre común se lo pusieron los vecinos porque «en verano se instalaba un cine, que era de tablas, propiedad de Roberto Peris y José Diente, ambos residentes en el Cerro», declara Luis Montoto, cronista y documentalista de la historia del barrio.

Además del cine, en la plaza aparcaban algunas atracciones de feria, que hacían las delicias de los niños y jóvenes de los años 60. «Especialmente aclamada fue la llegada de Los voladores, un tipo de noria de la que colgaban unas largas cadenas que terminaban en asientos de madera y que giraban alrededor de un eje», recuerda Montoto, quien relata, además que «en Navidad, grandes manadas de pavos a la venta tomaban la plaza Ruperto Chapí. Eran muchos los vendedores ambulantes que lucían su género y tentaban a los viandantes con el objetivo de ganarse unas pesetillas para poder llenar su mesa durante las fiestas navideñas».

La plazoleta «rebosaba vida y vecindad» pero en los años 80, como consecuencia del enturbamiento del arroyo Tamarguillo, una parte de la misma fue absorbida para la construcción de la actual ronda de cincunvalación, siendo éste el comienzo de la desaparición de la misma. A partir de entonces, «la plaza sufrió varios recortes más, con el objetivo de darle salida al intenso tráfico desde la recién construida Ronda del Tamarguillo a los barrios más cercanos como Rochelambert, Santa Teresa, Los Pajaritos o el mismo Cerro del Águila», señala Montoto.

Actualmente, el nombre de la glorieta que da acceso a la Avenida San Juan de la Cruz y a las calles Paulo Orosio, Tarragona, Modesto Abín y Canal es lo único que se conserva de la Plaza Ruperto Chapí. Respecto al titular de la plaza, Montoto explica que «Ruperto Chapí fue un destacado compositor español de zarzuelas nacido en Villena, un pueblo de Alicante». Según el cronista, «debieron ser sus logros profesionales los que le hicieron merecedor del nombre de la plazoleta porque, que se sepa, no existen documentos que atestiguen una relación especial del compositor con la ciudad de Sevilla».

Fotos: cedidas por Luis Montoto.