Los vecinos de Padre Pío continúan soportando «los malos olores, los ruidos y los bichos» que causan las cuadras instaladas en el límite de la barriada con la SE-30, en una zona conocida como Cercado del Pozo. El dispositivo municipal que desplegó el Ayuntamiento de Sevilla el pasado verano consiguió acabar con las caballerizas ilegales la calle Bollullos, una actuación primordial que «ha mejorado la situación en el barrio», sobre todo porque «ya no tenemos tantas moscas ni mosquitos, pero es necesario que se proceda al desmantelamiento de las que siguen en pie para que desaparezca el olor a orina y excrementos de los animales», demandan los vecinos.

Los residentes del entorno, quienes no quieren dar su nombre para «evitar conflictos» con los propietarios de las cuadras, aseguran que en el Cercado del Pozo hay «caballos, perros, gallinas y hasta ovejas», por lo que explican que la situacion «es insostenible», ya que «no se puede descansar ni de noche ni de día, pues los perros están ladrando a todas horas y la peste no te deja ni respirar, sobre todo en los días que aprieta más el calor».

Los residentes afirman que las relaciones con los dueños de los animales son «muy tensas» y que «las amenzas están a la orden del día, por lo que la gente tiene miedo a hablar por las posibles represalias», relatan. Además, afirman que aunque no han vuelto los caballos a la calle Bollullos «hay hasta ocho y nueve perros hacinados sólo en una de las cuadras, animales que vienen con pulgas, garrapatas y chinchorros que pueden colarse en nuestras casas», añaden.

El presidente de la asociación de vecinos Guadaira, Fernando Villasante, declara que la eliminación de los caballos de la zona es una reivindicación que llevan pidiendo hace más de una década y que todavía no pueden dar por zanjada. «Tardamos más de diez años en que el Ayuntamiento actuara en la calle Bollullos. Esperamos que no tengan que pasar otros diez para que se lleven los animales del Cercado del Pozo», puntualiza.

«No es competencia municipal»

Por su parte, el Gobierno local, a través del distrito Cerro-Amate, declara que el terreno sobre el que se levantan las caballerizas en el Cercado del Pozo «no es suelo municipal, sino que pertenece al Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra». Así, explica que «una vez clausuradas las cuadras ilegales de la calle Bollullos el Ayuntamiento de Sevilla tenía preparado el dispositivo para continuar con las del Cercado del Pozo, pero se econtró con la dificultad de que pertenecen a Alcalá de Guadaíra, quedando fuera de la competencia municipal».

No obstante, la delegación de Urbanismo ha solicitado al Ayuntamiento de Alcalá un permiso para poder actuar en las cuadras, por lo que «estamos a la espera de la contestación».

Respecto a los perros que permanecen encerrados en la calle Bollullos, el Distrito Cerro-Amate afirma que ya ha trasladado el asunto al Cecop.