A la tercera va la vencida. El Distrito Cerro-Amate y la Asociación Cultural y Recreativa Tercera Edad San José de Palmete-Doctora han llegado a un acuerdo sobre el futuro del local social de la entidad, ubicado en la calle Juventud, y que estaba pendiente de una orden de desalojo cuya fecha vencía el próximo 15 de enero.

La asociación de mayores ha aceptado mudarse a una caracola de 90 metros cuadrados que se instalará en la calle Honestidad, a la altura del colegio San José de Palmete, tras rechazar previamente dos alternativas de traslado ofrecidas por el Ayuntamiento por considerar que las instalaciones «no eran adecuadas para acoger usos de ocio y recreo de las personas de la tercera edad».

De éstas, una opción era unos locales propiedad de Emvisesa ubicados en La Negrilla, y la otra unas instalaciones del Centro Social Francisca de Oyonarte, más conocido como ‘Colegio Chico’, de 600 metros cuadrados, pero ambas fueron desestimadas.

El secretario de la asociación, Diego Ángeles, se muestra «satisfecho» y «muy agradecido» por la gestión llevada a cabo por el delegado del distrito, José Miguel Luque, pues «ahora sí nos han ofrecido una solución viable, acorde con nuestras demandas, y que nos permitirá continuar con las actividades tal y como veníamos disfrutando en el local de la calle Juventud».

El representante de los mayores declara que el acuerdo alcanzado incluye «la paralización del desalojo hasta que se coloque la caracola y podamos mudarnos a ella, una tarea que tardará entre 15 y 20 días, según nos han informado». Ángeles afirma además que «en los próximos días firmaremos el contrato de condiciones para el uso del nuevo local social», un compromiso del que reconoce «desconocemos todavía los términos de la letra pequeña».

La asociación manifiesta que «ahora que sabemos que contaremos con nuevas instalaciones empezaremos a diseñar el programa anual de actividades que celebraremos a lo largo de 2013», en el que no faltarán talleres, conferencias de especialistas médicos sobre temas relacionados con la salud, o las comidas de convivencia entre los socios «siempre y cuando la economía nos lo permita», puntualiza el secretario.