El concejal socialista Juan Manuel Flores denuncia un nuevo episodio «lamentable en Nuevo Amate que impide que los vecinos que optaron por volver al barrio después de la reconstrucción, recuperen cuanto antes la normalidad de su día a día». Según han denunciado los inquilinos al Grupo Socialista, a día de hoy carecen de suministro de agua caliente y de luz en zonas comunitarias tanto de los bloques de viviendas como de los espacios comunes, lo que también impide el funcionamiento del ascensor. 

El alcalde entregó las llaves hace 15 días a las 71 familias que decidieron acogerse al derecho de regreso una vez acabaran las obras. Entonces, se informó de que ya había una empresa que se encargaba de la administración de la promoción e incluso que las comunidades ya estaban constituidas, dándose desde entonces un plazo para que las familias pudieran completar la mudanza a sus nuevos pisos.

«Lo que debía haber sido un punto y final feliz a casi cuatro años de trabajo para la regeneración de todo un barrio y haber transcurrido desde entonces con normalidad, sigue dando dolores de cabeza inexplicables por incumplimientos de Emvisesa, titular de los edificios y a quien correspondería haber tenido resuelto los enganches de suministro antes de que hubiera ni una sola familia dentro. Sin embargo, los pisos siguen sin agua caliente, luz comunitaria o ascensor en funcionamiento, lo que perjudica además considerablemente que pueda completarse el proceso de mudanza», argumenta el concejal.

En esta situación, hay vecinos que temen que Emvisesa no cumpla con el compromiso de asumir los costes del traslado si deciden no moverse de su actual piso hasta que no haya mínimas condiciones en la vivienda de destino, «una incertidumbre con la que el Gobierno de Zoido tiene manera de acabar con información clara, con compromiso cierto y con interlocución permanente para que el sentido común se imponga y no se acumulen situaciones inexplicables con familias en pisos sin luz o suministros básicos», exige Flores.

Como telón de fondo, el concejal socialista explica que está «la presión que Emvisesa sigue haciendo para que los vecinos acepten unas cuotas de mantenimiento de instalaciones, más allá de las propias de la comunidad, que en ningún momento han sido consensuadas con los inquilinos y que están fuera del acuerdo para el regreso firmado en su momento».