Por tercer año consecutivo, los alumnos del colegio público de Infantil y Primaria Victoria Díez, situado en el barrio de Los Pajaritos, han celebrado las jornadas «Escuela entre culturas», una fiesta en favor a la diversidad étnica y cultural que cuenta con un amplio programa de actividades lúdicas donde sobresale un trasfondo educativo y social.

El centro escolar tiene un total de 120 alumnos de 13 nacionalidades distintas, por lo que «con el objetivo de  trabajar los valores del respeto, de la solidaridad y de la tolerancia se vienen organizando estas jornadas, en la que participan todos los alumnos y también sus familias, pues la idea es fomentar la convivencia entre todos los integrantes de la comunidad educativa», declara David Gil, secretario del colegio.

Los niños han tenido un horario lectivo normal hasta las 11:00 de la mañana, cuando se han inaugurado estas jornadas organizadas por la Asociación de Madres y Padres de Alumnos y la dirección del centro educativo, contando con la colaboración de la Unión Romaní y del Distrito Cerro-Amate, que ha aportado el escenario.Tanto el delegado del distrito, José Miguel Luque, como la subdirectora, María José Gil, han visitado a los alumnos y han compartido con ellos momentos de este día especial.

El Victoria Díez se ha vestido para la ocasión con murales de los distintos continentes, que se han colocado en las paredes de los pasillos del colegio, mostrando curiosidades de diferentes países además de sus banderas.

Los alumnos han disfrutado de los ritmos musicales de varias culturas, de un desfile de modelos con trajes típicos de cada región, de bailes de otros continentes y de un cuentacuentos que ha narrado historias infantiles de distintos países del mundo. Además, se han divertido participando en una gymkana que ha mezclado juegos clásicos de distintas zonas del mundo y en una batukada, y se han maquillado el rostro con motivos y paisajes muy reconocibles de distintas culturas.

Para reponer fuerzas y seguir con la diversión, tanto los estudiantes como los profesores y las familias presentes han podido degustar platos clásicos de varios países, que han cocinado los padres de los alumnos, entre ellos, pasteles típicos marroquíes, así como ensaimadas de Senegal.

Las jornadas han puesto su punto y final alrededor de las 13:30 horas, cuando los alumnos han pasado al servicio de comedor, que no se ha suspendido y ha mantenido su funcionamiento normal.