El portavoz municipal socialista, Juan Espadas, y el concejal Juan Manuel Flores han mantenido esta mañana una reunión con vecinos de la barriada «Jesús, María y José» de Cerro-Amate afectados por la paralización de la reurbanización integral iniciada en anteriores gobiernos y paralizada totalmente en los tres años de mandato de Zoido.

La rehabilitación de la barriada se planificó mediante un Plan Especial de Reforma Interior que habilitaba viales de entrada y salida y conexiones tanto con la SE30 como con los barrios limítrofes, además de suelo para equipamientos, lo que supondría unos costes de urbanización que debían asumirse de forma conjunta por los vecinos y la propia Gerencia de Urbanismo.

Con este sistema se ejecutaron tres de las cuatro fases previstas en el plan invirtiendo 1,3 millones de euros y llegando incluso a construir una docena de viviendas para el realojo de familias. Sin embargo, con la llegada de Zoido a la Alcaldía y durante estos tres años «el proceso ha sido congelado. No ha habido ni un solo intento de retomar el proyecto ni la interlocución vecinal hasta este mismo verano en que los vecinos han planteado un escrito como punto de partida para dar solución a una responsabilidad que está íntegramente en el tejado de Urbanismo y sobre el que no se puede seguir haciendo ni dejación ni desatención. Es necesario que Urbanismo asuma la responsabilidad de cumplir con la palabra dada por Zoido en campaña», explica Espadas.

Del PERI sólo falta la cuarta fase, precisamente la que daría las conexiones y permeabilidad rodada al conjunto de la barriada, una de las principales carencias denunciadas por los vecinos. «Está diseñada y se sabe qué es lo que hay que hacer. Ahora sólo falta la voluntad política para que con Urbanismo se cierren las condiciones por las que las 50 familias que quieren seguir vinculadas al barrio puedan asumir la parte de los costes calculados que les corresponde. Para ello, el gobierno tiene que ser sensible al perfil de familias y a las condiciones económicas actuales. No es posible aferrarse a condiciones y precios de otra época», reclama el socialista.

Espadas propone que «se revisen las cantidades asignadas por metro cuadrado así como las condiciones de pago atendiendo a que los vecinos piden un fraccionamiento justo en un plazo más extenso de tiempo, además de que desde el Ayuntamiento se les dé certeza y seguridad jurídica que les permitan asumir esa inversión con la tranquilidad de que no se van a cambiar las cantidades en el proceso».

Para aquellos propietarios de viviendas sin habitar o de parcelas, el acuerdo inicial con el Consistorio dejaba la puerta abierta a la expropiación de forma no tuvieran que hacer frente a los costes proporcionales de la urbanización. El problema es que «la cerrazón de Zoido está agotando a las familias que sí quieren seguir vinculadas al barrio y defender su casa, pero que entienden que estas condiciones de vida con problemas diarios y sin equipamientos prometidos empieza a no merecerles la pena».

«Hace falta un acuerdo justo y razonable en el que los que salgan ganando sean los vecinos que llevan más de 50 años viviendo en esta barriada, que merecen regularizar una situación en la que el Ayuntamiento está bloqueando en la actualidad hasta licencias de obra o de apertura», denuncia Espadas.