Esther Quirós ha puesto voz a la copla y al flamenco en incontables escenarios de países como Japón, Rumanía o Alemania, aunque en cada uno de sus viajes su brújula seguía apuntando a su tierra y a su barrio natal, el Cerro del Águila, donde sigue viviendo.

Con más de 25 años de carrera a sus espaldas, hoy es una artista consagrada y reconocida dentro del género español por antonomasia: la copla; una profesión que empezó a aflorar siendo muy pequeña ya que «de niña siempre jugaba cantando», declara.

Esther recuerda que su primer casting se lo hizo un cliente del bar que tenía su familia en el barrio. «Antonio González era el propietario de una academia de cante y solía ir por el negocio que regentaban mis padres. Un día, charlando, mi padre le dijo que yo cantaba, así que se ofreció a valorar en su escuela si yo tenía potencial vocal para empezar en el mundillo artístico. Y dijo que sí, así que empecé a formarme como artista», señala.

Dice que de pequeña era muy tímida y que «me daba vergüenza que me oyeran cantar, así que siempre me quedaba la última en la academia para que nadie me escuchara». De hecho, asegura que «mis amigas del colegio nunca supieron que yo cantaba, al igual que parte de los vecinos de mi barrio, que han debido enterarse al verme actuar en televisión».

Pero esta timidez no fue un freno para su carrera, que despegó con tan sólo 15 años, cuando ganó un concurso de cante en Sevilla en una antigua sala situada al final de República Argentina. «A raíz del premio, la sala me contrató para cantar y empezaron a surgirme muchos otros proyectos», señala.

De la mano de Jesús Antonio Pulpón -el empresario artístico de la práctica totalidad de los cantaores, bailaores y humoristas andaluces- viajó a Alemania donde estuvo trabajando durante dos meses. A la vuelta, Quirós venía «con el convencimiento de que quería dedicarme de lleno a esta profesión, así que empecé a estudiar arte dramático en el conservatorio», una formación que le dio la seguridad suficiente para afianzar su carrera y seguir ascendiendo en el camino del éxito.

Participó en el programa «Nueva Gente» que emitió TVE a finales de los años 80 y, desde entonces, se ha convertido en un rostro habitual de la pequeña pantalla. Las actuaciones televisivas las ha ido compaginando con su participación en eventos y ferias con los que ha recorrido gran parte de la geografía nacional y, entre éstos hizo una parada especial: La Velá del Cerro del Águila.

El año pasado, por primera vez, Esther Quirós actuó en su barrio, delante de su gente. Una experiencia que califica como «muy positiva» y de la que guarda «un recuerdo muy especial» ya que «muchos de los que vinieron a verme me concocían como vecina pero no como artista».

Actualmente, esta sevillana está inmersa en un proyecto nuevo, formando parte del espectáculo «Menudo plató», una obra que aglutina el cante, el baile y el humor y que ya ha sido representada en Bormujos. Junto a ella participan artistas como Los Karicatos, Lalo Tejada y Juanjo Díaz.