Los vecinos del Cerro del Águila y de Su Eminencia han contrarrestado las frías temperaturas del día de hoy con una calurosa acogida a su vecino más universal: Salvador Távora, al que han dedicado un sentido homenaje.

La Plaza Poeta Miguel Hernández del Parque Estoril ha sido el escenario elegido para rendir tributo a la vida y obra de un artista singular, que ha paseado el nombre del Cerro del Águila por escenarios de todo el mundo, en una jornada que ni la lluvia ha querido perderse. El homenaje, previsto inicialmente para el 28 de febrero, coincidiendo con la celebración del Día de Andalucía, tuvo que suspenderse por la amenaza de precipitaciones, pero paradójicamente, dos meses después, las nubes han vuelto a aparecer en el día de hoy, obligando a los asistentes a refugiarse bajo sus paraguas.

La banda de cornetas y tambores del Cristo de las Tres Caídas de Triana anunciaba, alrededor de las 12:30 de la mañana, la llegada del homenajeado, quien era recibido por la presidenta de la asociación de vecinos del Parque Estoril, Carmen Petit, miembro de la comisión organizadora. Acto seguido, acompañados por el delegado del distrito Cerro-Amate, José Miguel Luque, así como por el director y subdirectora del distrito, José Lugo y María José Gil; además de amigos y representantes de entidades cerreñas, Salvador Távora ha visitado la exposición dedicada a su vida y obra, en la que se han mostrado carteles de sus espectáculos, fotografías antiguas de su vida y dibujos realizados por los niños del colegio Ruiz Elías.

La climatología ha obligado a acortar el programa previsto, aunque no han faltado las palabras de admiración y cariño para el protagonista de la jornada. Los miembros de la comisión han explicado que la idea de este reconocimiento «surgió de las entidades del barrio, que pensamos desde el principio en un homenaje emotivo, alejado de los grandes salones de congresos, por eso tiene lugar en el Parque Estoril, que es donde los vecinos celebramos los actos grandiosos».

Por su parte, sus convecinos y amigos le han agradecido «el haber paseado por el mundo la verdadera cara de Andalucía, desterrando el tópico de la pandereta que otros han potenciado durante años», el haber «acercado el teatro a tu barrio», y el haber sido un «maestro de maestros», entonando finalmente un «gracias, Salvador, por ser del Cerro del Águila, por ser sevillano, por ser andaluz y, en definitiva, por ser universal».

A estas palabras, el director teatral respondía emocionado diciendo que «mi barrio, el Cerro del Águila, es el gran escenario de mi vida, pues aquí he vivido muchos momentos dulces y también algunos amargos». Távora no ha querido perder la ocasión para pedir a las administraciones pública más implicación con su teatro, un «proyecto soñado» en un rincón «de la antigua fábrica de Hytasa, donde nació la lucha obrera». En este teatro «surgió el debate para conquistar la cultura obrera que ahora nos quieren quitar», ha declarado el artista. Por ello, ha instado a todas las entidades a defender el proyecto, para que «en el barrio del Cerro del Águila el arte esté presente como cultura y no sólo como diversión».

El delegado del Cerro-Amate, José Miguel Luque, junto al Defensor del Pueblo Andaluz, José Chamizo, ha sido el encargado de hacer entrega a Távora de una insignia de recuerdo, señalando que «no es un reconocimiento del distrito, sino de todas las entidades que han trabajado para hacer posible este homenaje».

En relación al protagonista, Luque ha manifestado que «para el Distrito es un honor tener a Salvador como vecino, un cerreño premiado y reconocido al más alto nivel por todas sus obras, que ha paseado el nombre del Cerro del Águila por todo el mundo, lo que es un orgullo para sus conciudadanos y por supuesto para nosotros como representantes de este distrito».

El Ayuntamiento de Sevilla, a través del Distrito Cerro-Amate, ha sido una de las entidades colaboradoras en el evento, cediendo la infraestructura necesaria para la celebración, como es el escenario, el equipo de sonido, las sillas, el transporte para los paneles expositivos y el reconocimiento entregado como recuerdo final.