Por tercer año consecutivo, la Hermandad del Cerro del Águila organiza su reparto solidario de alimentos de primera necesidad entre las familias con menos recursos de los barrios cercanos entregando un total de 200 cestas de Navidad.

Los alimentos que contiene cada cesta -leche, azúcar, galletas, arroz, lentejas, macarrones, fruta en conserva y aceite- han sido donados por la Fundacion Mas, el instrumento principal del Grupo Hermanos Martín para coordinar todos los programas que desarrolla la cadena de supermercados en materia de acción social, y que para este proyecto ha confiado en la Hermandad del Santísimo Cristo del Desamparo y Abandono, Nuestro Padre Jesús de la Humildad y Nuestra Señora de los Dolores Coronada.

La iniciativa beneficiará a 200 familias necesitadas derivadas desde distintas entidades y organismos como asuntos sociales, cáritas de la parroquia de Nuestra Señora de los Dolores y de la parroquia de Santa Teresa, y casos particulares que conocen los miembros de la hermandad y a los que se les viene prestando ayuda a lo largo de todo el año.

«A todas estas familias se les hace entrega en sus centros asistenciales de un vale que la hermandad le canjea posteriormente por la cesta. Nosotros no hacemos estudio previo de los benefactores, ni conocemos cuáles son sus nombres o su situación real. Nos limitamos a ayudar a los casos que nos llegan derivados desde organismos oficiales. De esta manera, cumplimos un doble objetivo: preservamos el anonimato de las familias ya que, a la mayoría, les resulta muy violento que se conozca su situación particular, y evitamos la picaresca de entregar alimentos a quien no los necesita realmente», declara Luis Escalona, mayordono segundo de la hermandad.

El valor económico de los alimentos no perecederos donados por la Fundación Mas dentro de su campaña solidaria «100.000 kilos de ilusión» «supera el importe de los 2.000 euros». Aparte de esta acción puntual, la Hermandad del Cerro cuenta con un presupuesto de caridad de 50.000 euros, con los que se atienden iniciativas como un programa de ayuda al economato, un programa de saneamiento de niños bielorrusos o subvenciones a proyectos solidarios de otras entidades, además de sufragar la acción social conjunta de las hermandades del Martes Santo.