Los vecinos del Distrito han manifestado su satisfacción tras la apertura de la nueva comisaría de policía local, situada en la Avenida Doña Francisquita esquina con Avenida de los Gavilanes (junto al Centro Deportivo Rochelambert), algo que han calificado como «una antigua reivindicación y un logro vecinal».

La sede policial fue el lugar elegido para la celebración de la última Junta Municipal del Distrito, en la que el delegado, José Miguel Luque, anunció que la comisaría cuenta con presencia del Grupo Diana, el Grupo Fiscal y de la Línea Verde, y que su horario de apertura se prolonga desde las ocho de la mañana hasta las nueve de la noche. Más de una treintena de policías velarán por la seguridad y el cumplimiento de la ley en las calles del entorno.

El edificio, tras la inversión de 1,5 millones euros con cargo al Programa de Transición al Empleo de la Junta de Andalucía (Proteja), cuenta con 1.110,21 metros cuadrados de superficie construida y cuatro niveles de altura. Dispone, además, de espacios como un garage para diez vehículos, un archivo, una sala de juntas y una zona de atención al público. El proyecto inicial sufrió algunas modificaciones con la llegada del actual equipo de Gobierno al Ayuntamiento, que incluyó algunas peticiones de la propia Policía que no habían sido atendidas por el equipo anterior.

Satisfacción vecinal

Los vecinos han aplaudido la puesta en funcionamiento de la sede policial, ya que «un uniforme impone respeto, por lo que nos sentimos mucho más seguros», declara el presidente de la Asociación Santa Teresa, perteneciente al barrio Amate, Francisco Ledesma. Además, añade que «antes teníamos que desplazarnos hasta Sevilla Este para poner una denuncia o hacer cualquier otra gestión. Ya era hora que tuviéramos una comisaría en el Distrito».

En el mismo sentido se pronuncia el presidente de la Asociación La Negrilla, perteneciente al barrio Nuevo Palmete, Francisco Martínez, quien sostiene que «queremos ver a la policía patrullando por nuestro barrio pues, aunque por fortuna no tenemos demasiados problemas en el barrio, tenerla cerca tranquiliza».

Por su parte, Valentín Suárez, representante de la Asociación de vecinos Al-Quivir, de Rochelambert, recuerda «la lucha y el esfuerzo» de muchos ciudadanos y entidades que como la suya reivindicaron la construcción de la comisaría, en detrimento de la utilización del solar para usos deportivos «tal y como se había planificado».