Los vecinos de la barriada Jesús, María y José piden al Ayuntamiento de Sevilla «celeridad» a la hora de rotular las cuatro calles correspondiente a los nuevos viales del barrio que llevan «unos cinco años sin nombre», según manifiesta la presidenta de la entidad, Esperanza Jiménez, quien denuncia los «graves problemas» que acarrea a los residentes el hecho de  «vivir en una calle sin rótulo y, por tanto, sin nombre; o lo que es lo mismo, en una calle que no existe en el callejero de Sevilla».

La calle ProaLa representante vecinal asegura que «la correspondencia no llega nunca, ya que ni los carteros ni los mensajeros son capaces de encontrar las direcciones de estos domicilios al carecer de rótulos», y añade que «lo peor es que ni siquiera los residentes, la mayoría de avanzada edad, tienen claro cómo se llaman las calles dónde viven, pues ha habido varias propuestas de nombres, por lo que estos vecinos se limitan a decir que residen en la calle central del barrio».

La falta de nomenclatura en en estas vías tiene «muy preocupada» a la asociación vecinal, que advierte de que «si un vecino de esta zona se pone enfermo, no habrá forma de que la ambulancia dé con su domicilio». A este respecto, Esperanza Jiménez asegura que «ya hemos tenido algún susto en el barrio, por lo que hemos tenido que llamar a emergencias y esperar a los servicios sanitarios en la calle Voluntariado, que es de las más conocidas, y desde allí llevarlos al domicilio correspondiente».

El Gobierno local manifiesta que no es ajeno a esta situación, pues «el pleno del Ayuntamiento de Sevilla aprobó en diciembre de 2012 los cambios de nomenclatura de la barriada de Jesús, María y José», por lo que añade que «se espera que los rótulos puedan estar colocados en los próximos meses».

Así, la propuesta aprobada afecta a la travesía sin nombre que bordea el núcleo residencial Santa Isabel, entre la Avenida de Andalucía y la calle Proa, que pasará a llamarse calle Estribor. También hará alusión al léxico náutico el letrero de la conocida popularmente como la calle central, ubicada entre las vías Proa y Ramón Areces, que se rotulará con el nombre de calle Babor.

La vía de nueva formación que discurre entre la propuesta Babor y el vial en formación paralelo a la SE-30 se llamará calle Mástil y, por último, la travesía nueva paralela a la calle Voluntariado, entre la propuesta Babor y la vía en nueva formación paralela a la SE-30 será la calle Popa, según indica el Ayuntamiento, quien añade que también está trabajando en mejorar otros aspectos en la barriada.

Entre ellos, destaca que «el Distrito Cerro-Amate está trabajando junto con la delegación de Movilidad para la reordenación del tráfico en la calle Amor, lo que significará contar con accesos directos al barrio de Jesús, María y José».