La asociación de vecinos Guadaira, del barrio de Padre Pío, se muestra preocupada por la separación que contiene el vallado del puente que da a la SE-30, una distancia que considera «excesiva» ya que, según advierte, «mide 18 centímetros, cuando lo máximo permitido por ley son diez centímetros», declara el presidente de la entidad, Fernando Visante. Por ello, el representante vecinal denuncia que «el vallado supone un peligro para los menores, ya que como a un niño le de por asomarse entre los barrotes podría caer al vacío».

Se trata de una preocupación que, según manifiesta Visante, la entidad ha puesto en conocimiento tanto del la directiva del Distrito Cerro-Amate como del propio alcalde de la ciudad, Juan Ignacio Zoido. Así, asegura que «tuvimos oportunidad de entregarle personalmente al alcalde nuestras reivindicaciones -entre las que se encontraba estrechar el vallado del puente- en una reunión que mantuvimos en la sede de la asociación de vecinos Su Eminencia, a la que acudió también el delegado del distrito, José Miguel Luque y el director, José Lugo».

En este encuentro, Juan Ignacio Zoido «se hizo inmediatamente eco de nuestra demanda» asegura Visante, quien añade que el alcalde, acompañado por miembros de la asociación y de la directiva del Distrito, «se desplazó hasta el puente de la SE-30 para comprobar en persona que nuestra alerta no era falsa y pudo ver la distancia de la que estábamos hablando».

La asociación de vecinos Guadaira mantiene que «automaticamente, Zoido dio prioridad a la solución de este problema», por lo que al día siguiente «se presentaron unos técnicos en el puente y lo precintaron con la típica tira de plástico, pero no se ha hecho nada más hasta la fecha», señala. Por ello, los vecinos de Padre Pío solicitan saber «qué tipo de actuación se va a llevar a cabo en el puente, si se va a sustituir la valla o se van a añadir nuevos barrotes entre los existentes», así como «el periodo de tiempo que llevará realizar estos trabajos».

Por último, el presidente de la asociación, Fernando Visante, pide al Gobierno local «urgencia» a la hora de solventar los problemas de la barriada, entre los que se encuentra también la construcción de una rampa de acceso a la Ronda de Padre Pío o la reposición de los bancos en el parque García Minguel.