«La Navidad este año la vamos a vivir por todo lo alto. No teníamos ni un durito para las fiestas, y este cupón nos lo ha puesto Dios en las manos». Así de ilusionada y contenta se muestra Dolores Cádiz, una de las vecinas de San José de Palmete agraciadas con el número 36.257, premiado en el sorteo de la ONCE del 18 de diciembre, y que ha repartido en el barrio 1,4 milones de euros.

En total, han sido 40 vecinos del barrio los que han resultado premiados con 35.000 euros por cupón, por lo que no han escatimado en gastos a la hora de celebrar esta lluvia en forma de euros. Música, bailes, brindis e incluso una barbacoa en plena calle. La fiesta no tiene horario de cierre, pues los afortunados aseguran que «vamos a estar comiendo y bebiendo hasta que el cuerpo aguante. ¡Esto es como si nos hubiera tocado el Gordo de la Navidad!».

Alegría en Palmete, con cantes y bailes, para celebrar el premio del sorteo de la ONCELa responsable de este derroche de felicidad es Manuela Reyes, vecina del barrio de toda la vida y cuponera desde hace sólo cuatro meses. «Esta noche no he podido dormir, en parte por los nervios y en parte por la fiesta que todavía dura. Ahora hemos organizado una barbacoa para todo el que quiera venir, y no sé cuándo va a acabar esto», comenta la vendedora. «Me siento muy contenta porque ha sido un premio muy repartido y para gente que de verdad le hace falta», resalta.

La mayoría de los premiados están en situación de desempleo y muchos son personas mayores con familiares a cargo. Es el caso de Isabel Fidalgo, una de las agraciadas, que cuenta que en su familia son nueve personas y todas dependen de la pensión de 600 euros que ingresa su marido. Por eso, declara que «este año iban a ser unas Navidades muy tristes, pues nos íbamos a quedar sin Reyes. Pero ahora, puedo ayudar a mi hija a que amueble su casa», afirma con una gran sonrisa. Isabel manifiesta que «llevamos muchas penas pasadas, pero hoy voy a invitar a todos los vecinos a comer y beber lo que quieran».

Cinco años lleva María del Camen Jiménez con su casa terminada pero sin poderse mudar. Por ello, asegura que el premio irá destinado «a comprar los muebles y estrenar por fin mi hogar». Explica que son cuatro en la familia y que su pareja trabaja sólo haciendo «chapuces» o recogiendo chatarra, por lo que cuentan con la ayuda de 420 euros que cobra ella. «Este dinero no te quita de trabajar, pero es una ayuda muy grande», recalca.

Por su parte, Gracia Roales manifiesta que está viviendo «un sueño»: «Estaba viendo la televisión cuando escuché mucho jaleo en la calle. Pensé que era una pelea, pero al rato entró mi sobrina diciendo que nos habían tocado los cupones». Ahora, afirma que cree «un poco más en la suerte» y, respecto al dinero, asegura que lo empleará en hacer obras en casa y en «darle a mis niños y a mis nietos un regalito».

Ente las premiadas más jóvenes se encuentran las hermanas Pilar y María Rubio, de 27 y 31 años de edad, a quienes sus padres le regalaron un cupón a cada una. Estas vendedoras en el mercadillo de Hytasa piensan invertir parte del premio en ayudar a su familia y «en darse algún caprichito», declara Pilar, que asegura que «voy a cambiar de coche, que me hacía mucha falta». María, por su lado, resalta que «está muy contenta», pero que su alegría es mayor porque ha podido disfrutar del premio con todos sus vecinos, pues asegura que «aquí somos todos como una gran familia».