En poco más de seis meses, los bancos de hierro del parque García Minguel, en el barrio de Padre Pío, han desaparecido por completo. Los vecinos de la barriada manifiestan que «los únicos que siguen en pie son unos bancos de hormigón que hay al principio de la avenida, pero de los de forja no han dejado ni uno». No ha sido una actuación de la noche a la mañana, pero los padres que acuden al parque con sus hijos siguen asombrados por la «rapidez del robo», pues «cada vez que veníamos al parque veíamos que quedaban menos bancos y en apenas medio año ya no queda ninguno».

El presidente de la asociación de vecinos Guadaira, Fernando Villasante, explica que el parque es uno de los mayores que tiene la barriada y que es frecuentado por muchos vecinos, abuelos con sus nietos, padres con sus hijos y chavales jóvenes que «ahora no tienen dónde sentarse». De hecho, asegura que «muchas personas mayores bajan al parque con sus propias sillas y hamacas, como si estuvieran en la playa, ya que es la única forma de disfrutar de esta zona verde».

El representante vecinal asegura que ha puesto en conocimiento del Distrito Cerro-Amate la falta de bancos y que espera que de cara al ejercicio de 2013 se pueda destinar alguna partida para «reponer algunos asientos en el parque y que los niños puedan seguir disfrutando de los juegos infantiles», aunque la entidad pide que, en esta ocasión, «los bancos se hagan de hormigón o cualquier otro material que impida que se los vuelvan a llevar».

Por su parte, la dirección del Distrito Cerro-Amate asegura que «la petición de los vecinos está siendo atendida» y que «ya se está trabajando para que el parque vuelva a contar con bancos y que los ciudadanos puedan disfrutar de él al igual que lo hacían antes de los actos vandálicos». De hecho, el Ayuntamiento asegura tajante que «se repondrán los asientos».

Otras demandas

Aparte de los bancos, la entidad vecinal manifiesta su preocupación «por una torre de alta tensión que está desprotegida en el parque, por lo que los niños se suben en ella y cualquier día podría haber un accidente». En este sentido, reclama «que se aisle con un vallado especial que impida que los pequeños se acerquen a esta estructura».

Por último, el representante vecinal critica la «falta de mantenimiento» en otra zona verde del barrio, el parque Mediterráneo, «donde las hierbas han crecido mucho y los olivos se han secado ya que llevan más de un año que no se riega porque el sistema de irrigación no funciona».