La asociación de mujeres Rosa Chacel nace en el año 92 con el objetivo de satisfacer las necesidades de aquellas mujeres amigas y amas de casa pero cuyas inquietudes van más allá de las tareas domésticas. Actualmente acoge a más de 300 socias de los barrios de Juan XXIII, Rochelambert, La Calesera, El Trébol, Santa Aurelia y Amate, con un perfil muy distinto pero con una característica común: las ganas de crecer como persona y de trabajar por una igualdad solidaria de género.

La formación, el acceso a la cultura, la participación en distintos ámbitos de la sociedad y la promoción de estas mujeres son los pilares fundamentales sobre los que se sostiene la asociación Rosa Chacel, inscrita dentro de la Federación de Asociaciones de Mujeres del Distrito Cerro-Amate.

La entidad lleva a cabo un importante programa de actividades en  su local social, situado en la calle Verbena de la Paloma número 10, en el que imparten una serie de talleres divididos en dos grandes bloques: «por un lado realizamos ejercicios centrados en la autoestima, el autoconocimiento, la corresponsabilidad, las habilidades sociales, la risoterapia, etc., y, por otro, incidimos en el nivel cultural», declara María de los Ángeles Soler, vicepresidenta de la asociación.

En este último bloque la asociación trabaja junto con un centro de adultos que imparte, entre otros, un taller de literatura en el que algunas de las socias ya han editado su primer libro. «Se trata de pequeños relatos contando vivencias o libros de poesía. Además, hemos realizado también un cuadernillo de conmemoración de nuestro 20 aniversario que recoge vivencias personales de mujeres de la asociación», explica Soler, quien subraya «el enorme salto cualitativo» que han experimentado muchas mujeres de barrios muy humildes, pasando de «ocuparse sólo del cuidado de la casa y los hijos a editar sus propios libros».

Aparte del taller de literatura, Rosa Chacel imparte cursos de teatro, acoge conferencias y mesas redondas, charlas formativas y organiza visitas a exposiciones y museos, de manera que «hoy día es muy complicado organizar un viaje cultural nuevo, pues ya se lo conocen todo», declara la vicepresidenta.

Como retos para este año, la asociación pone el acento en «mantener toda nuestra actividad a pesar de los recortes económicos», pues la crisis ha hecho también «que hayamos perdido socias, y muchas de las que permanecen tienen serias dificultades para pagar la cuota». Además, la entidad critica que «el retraso en la maternidad de las mujeres está frenando el cambio generacional que debería producirse, por lo que las asociaciones de mujeres están hoy día envejecidas».