Tamara González Sánchez es una niña de tan sólo 13 años pero, a pesar de su corta edad, la vida le ha puesto ya por delante varias zancadillas. Y es que con once meses de edad a esta vecina del barrio de Su Eminencia le diagnosticaron fibrosis quística, una enfermedad que la ha llevado de hospital en hospital y que la tiene «enganchada» al tubo del oxígeno, a los aerosoles y a un riguroso tramamiento médico de por vida.

Se trata de una enfermedad crónica que afecta a las glándulas que producen secreciones externas y causa un espesamiento del moco y la obstrucción de los conductos que lo transportan. Los pulmones, el aparato digestivo, el hígado, el páncreas y el sistema reproductor son los órganos más lesionados por este aumento de la viscosidad, al producirse inflamaciones e infecciones constantes.

La delicada salud de Tamara ha empeorado en los últimos meses, por lo que tendrá que someterse a un trasplante de ambos pulmones en Córdoba, una situación que ha puesto en jaque la ya deteriorada situacion económica que atraviesa su familia. Por ello, vecinos y amigos de Su Eminencia han iniciado en el barrio una campaña solidaria con el objetivo de recaudar fondos que ayude a su familia a costear la estancia hospitalaria en Córdoba, así como a pagar parte del tramamiento terapéutico que incida en que pueda llevar una vida más autónoma.

Su madre, Tamara Sánchez, asegura que su hija «se encuentra muy desmotivada. Ha suspendido todas las asignaturas porque tan sólo ha podido ir al colegio 20 días del trimestre pues, el resto, ha estado hospitalizada en el Virgen del Rocío». Además, asegura que «necesita una persona siempre a su lado, pues no puede coger peso alguno y se asfixia al mínimo esfuerzo. Apenas sale de casa y aunque nosotros intentamos animarla, sabemos que no es una niña feliz».

Tamara es la mayor de tres hermanos y, tal y como explica su madre, «mi otro hijo, de nueve años, también está enfermo de fibrosis quística, ya que su padre y yo somos portadores de la enfermedad, aunque aún no ha empeorado tanto». En este sentido, el matrimonio compuesto por Tamara y Eutimio asegura que «intentamos ser fuertes, sobre todo delante de los niños, pero lo estamos pasando muy mal», pues la madre explica que «somos cinco en la familia, con necesidades muy concretas, y en casa sólo entran 440 euros de Dependencia, ya que mi marido está en el paro».

El próximo día 20 de enero, la familia González Sánchez se desplazará hasta Córdoba para someter a Tamara a distintas pruebas con el objetivo de que, «si todo va bien, sea candidata para el trasplante y entre en lista de espera», señala su madre, una situación que puede prolongarse «hasta dos años aguardando que llegue un donante compatible».

Mientras tanto en su barrio, sus vecinos continúan con la campaña de donativos a la que se ha sumado el Distrito Cerro-Amate, difundiendo el número de cuenta (2100-8438-39-2101193258) para esta causa. Además, son muchos los establecimientos comerciales y de restauración que cuentan con un cartel de ayuda a Tamara, y también se ha comenzado una recogida de tapones de plástico para recaudar fondos.

La familia asegura que «nos sentimos muy arropados por nuestro barrio y no tenemos palabras para agradecerles todo lo que están haciendo», pues «sabemos que vivimos en un barrio humilde, donde hay mucho paro, y aún así nos están ayudando con la enfermedad de mi hija», señala Tamara madre.