Los alumnos de Infantil  y Primaria del colegio Ruemy, en el Cerro del Águila, han disfrutado de un desayuno especial y, sobre todo, solidario. Como es tradición, la  asociación de madres y padres de alumnos (AMPA) del centro escolar ha convertido el salón de actos en una cafetería dotada de multitud de bizcochos caseros que los propios padres se han encargado de cocinar, además de galletas, tartas, roscos, pestiños y una gran variedad de dulces que han hecho las delicias de los estudiantes.

Las clase han ido desfilando, una a una, por esta improvisada cafetería en la que, por tan sólo un euro, los pequeños se han endulzado la mañana y han aprendido que hay que colaborar para ayudar a los demás. Los beneficios de esta iniciativa irán destinados a la asociación Autismo Sevilla, ya que, como declara la presidenta de la AMPA, Paula Suárez, «tenemos alumnos con este problema en el colegio».

El desayuno pone fin a la campaña sobre el autismo que se ha realizado en el centro escolar. Los niños en las aulas se han familiarizado con esta enfermedad y se les ha inculcado valores para que no discriminen a un compañero por ser diferente. Además, «han aprendido que hay muchos niños que están pasándolo mal por estar enfermos, y hay que colaborar y ayudarlos, porque mañana les podría pasar a ellos también», subraya la presidenta.

Esta iniciativa cuenta con gran éxito de colaboración entre los padres de los alumnos, quienes aportan 1,5 euros si se quedan a desayunar. «Los padres traen los pasteles y la AMPA pone las bebidas: zumos, leche, batidos y café, aunque también hay padres que colaboran trayendo termos de café», comenta Paula Suárez, quien añade que «la participación es muy grande y los padres se vuelcan con las actividades del colegio».

Las bebidas se compran teniendo en cuenta las posibles intolerancias alimenticias de los escolares: «Tenemos batidos sin azúcar, leche sin lactosa y pasteles sin gluten. Las profesoras nos mantienen informadas de cualquier necesidad especial de los alumnos, y nos adaptamos a ellas», subraya.

El beneficiario del desayuno, un particular o una entidad, cambia cada año. «En principio pensamos dar la recaudación a una familia necesitada, pero hay tantas que no sabíamos por cuál decantarnos. Así que finalmente optamos por una asociación y, viendo la vinculación del colegio con el autismo, optamos por Autismo de Sevilla. El año pasado recogimos unos 600 euros, aunque sabemos que este año la situación económica general es peor, por lo que no tenemos expectativas tan altas. En cualquier caso, sabemos que cualquier cantidad que donemos será muy bien recibida», explica la representante de la AMPA.

La entrega de la recaudación se realizará «delante de todos los padres, el día de la fiesta escolar, para que vean que el proceso es completamente transparente y que el dinero llega de verdad a los niños autistas». Además, los alimentos que sobren, sobre todo los zumos, batidos y demás bebidas, «se donarán a las familias más necesitadas del colegio, por lo que cumplimos un doble objetivo social con este desayuno», concluye la entidad.