Las actuaciones de poda realizadas en los barrios del Cerro-Amate ha suscitado en el pleno de la junta municipal del Distrito una felicitación y muchos reproches. La primera ha llegado por parte de la asociación de vecinos Al-Quivir, del barrio de Rochelambert, quien ha manifestado «su satisfacción» por la «actuación profesional» de las labores de la delegación de Parques y Jardines, «con su técnico D. Pedro Torrent como responsable de la ejecución, control y seguimiento de este servicio; así como al teniente Alcalde delegado del Distrito Cerro-Amate, José Miguel Luque, y a todo su equipo por todas las gestiones que han realizado para este fin», ha indicado el portavoz de la entidad, Valentín Suárez.

El representante vecinal ha calificado la poda como «ejemplar y no conocida en este barrio antes», por afectar a la totalidad del arbolado, y ha subrayado el buen trato aportado por el equipo de profesionales, lo que «merece ser destacado». Por eso, ha presentado una propuesta para que se felicite a la delegación de Parques y Jardines.

Las palabras de agradecimiento del portavoz de Rochelambert no han sido secundadas por ningún otro miembro del pleno, quienes han mostrado su rechazo a que la felicitación se haga unánime en la junta municipal. Así, el representante de la asociación Nuestra Señora del Águila, Juan José Vecino, ha denunciado que llevan «30 años» esperando la poda en su barriada, después de «muchas campañas en las que se nos prometió que se actuaría en el barrio y al final no se ha hecho nada, sin que nadie nos dijera el por qué».

Vecino ha destacado la situación de la plazoleta entre las calles Águila Marina y Águila Culebrera, «un pequeño parque que hace años se cerró a petición de los vecinos para eliminar de allí actividades ilegales que se estaban dando, como el intercambio de sustancias adictivas», y que actualmente «ni se limpia ni se poda, pues las naranjas se están cayendo de los árboles y quedan esparcidas en el suelo hasta que se pudren, siendo éste el único espacio en el barrio que tenemos para que jueguen los niños».

Ante la insistencia vecinal solicitando la actuación tanto de Lipasam como de Parques y Jardines, el representante de Las Águilas ha asegurado que la respuesta municipal ha sido que «la plazoleta, según el PGOU es una zona privada», por lo que ha apostillado que «eso ha sido ya  la puntilla».

En el mismo sentido se ha pronunciado el portavoz de la asociación de vecinos Los Prunos, Pepe Díaz, quien ha reclamado que llevan esperando actuaciones de poda «desde hace más de ocho años», señalando las quejas al respecto de los residentes en la calle Binéfar.

El grupo municipal de Izquierda Unida (IU-LVCA) ha mostrado su desacuerdo con el reconocimiento cuando «hay tantas barriadas en el Distrito Cerro-Amate donde no ha llegado la poda ni se han recogido las naranjas amargas» y ha puesto como ejemplo «la zona de las casitas bajas de Santa Teresa, Juan XXIII y El Trébol», donde ha criticado que «hay ramas de grandes árboles que pueden caer encima de cualquier chiquillo».

Por su parte, el PSOE ha declarado que «nos alegramos que se haya hecho la poda integral en Rochelambert pero hay otras muchas barriadas que siguen esperando». Así, ha señalado que en la calle Lisboa, en el Cerro del Águila, «los camiones son los que han ido limando las ramas de los naranjos, y por donde no hay tráfico tan pesado, las ramas están metiéndose por las ventanas de las viviendas de los vecinos». Además, ha indicado que «hay muchos árboles podridos en la calle Afán de Ribera», donde en los días de temporal «se han caído varias ramas de gran tamaño sin que, por fortuna, haya habido que lamentar daños personales».