Coger un autobús o cruzar de una parte a otra del barrio de Padre Pío es prácticamente imposible para los vecinos con movilidad reducida o los que tienen que desplazarse en una silla de ruedas. La barriada, atravesada por la Ronda de Padre Pío, queda dividida en dos zonas cuyo único acceso son unas empinadas escaleras.

La asociación de vecinos Guadaira lleva años demandando mejoras en la accesibilidad al barrio, ya que «son muchas las personas mayores que se encuentran atrapadas en su propio barrio, por no hablar de las dificultades que tienen las madres que portan un carrito de bebé para coger un autobús», denuncia Fernando Villasante, presidente de la entidad.

El Ayuntamiento de Sevilla, a través del Distrito Cerro-Amate, se ha comprometido a realizar una rampa de acceso a la Ronda de Padre Pío en 2013, una obra que se completará con la colocación de un semáforo en la arteria principal del barrio, lo que garantizará que los vecinos puedan desplazarse por su barrio sin poner en riesgo su propia seguridad.

Estas actuaciones se completan con las que la junta municipal del distrito que preside el delegado José Miguel Luque ya ha ejecutado en el barrio, en el que residen aproximadamente unos tres mil vecinos. Así, se han colocado separadores a la entrada de la barriada, para evitar el vuelco de escombros; se han instalado bolardos reflectantes de tráfico en la salida de la ronda para evitar cambios de dirección prohibidos y se ha procedido a la limpieza de varios solares en el barrio, incluyendo la eliminación de unas cuadras que llevaban décadas instaladas en la calle Bollullos.

No obstante, la asociación de vecinos recuerda que «quedan muchas demandas pendientes». Así, en aspectos de tráfico, el representante vecinal reclama «mejorar el acceso al barrio por la SE-30, ya que no tenemos acerado ni iluminación y ni los taxistas se atreven a entrar de noche». En este sentido añade que «los ruidos de la SE-30 son constantes. El barrio tenía proyectado la instalación de pantallas acústicas, pero se las acabaron llevando a otra zona de la ciudad», critica Villasante.

Respecto al transporte urbano, la asociación de vecinos Guadaira pide «que se coloque una marquesina de Tussam para la línea 52, ya que los vecinos tienen que esperar el autobús en un pequeño arcén de la propia Ronda de Padre Pío, donde los coches pasan a bastante velocidad», así como que «se amplíe el recorrido de la línea 24 para dar servicio al barrio».

Por último, la entidad recuerda que el Canal del Bajo Guadalquivir «lleva cuatro años en unas condiciones pésimas», por lo que los vecinos demandan «que se canalice para que no se utilice como vertedero de basura y se evite así algún accidente el día de mañana, ya que es habitual que los niños jueguen en esa zona».