La casa de la portera del colegio público Príncipe de Asturias se ha convertido en un auténtico museo que podría considerarse como un Prado en miniatura. Con cuatro magníficas salas divididas por autores, como todo museo de prestigio, los alumnos han colgado sus obras de arte con las que han aprendido mucho más que técnicas artísticas.

«ConCienciArte» es un llamamiento a las habilidades artíticas como guía del conocimiento. Es decir, que a través del arte se puede conocer un determinado episodio de la historia mundial, la aplicación de ciertas técnicas inculcan conocimientos matemáticos y algunas obras extranjeras enseñan términos en otros idiomas, entre otros aprendizajes. «Se considera el arte como una asignatura de segundo nivel, pero en realidad es perfectamente complementaria a las que pensamos que son de primer nivel».

Un ejemplo de todo esto es el «Guernica» de Picasso que los niños de infantil han diseñado, un trabajo en el que han entendido todos los elementos que se retratan en ese cuadro. Lo mismo han hecho los de segundo ciclo, que disfrazándose y ambientando obras de Murillo que luego han vectorizado para ser ellos los protagonistas de dichas escenas, han conocido la forma de vida de la Sevilla del siglo XVII.

Además de Picasso y Murillo también han tenido representación a través de las inocentes manos de los alumnos del Príncipe de Asturias Paul Klee, Gustav Klimt, Miró o Vang Gogh, entre otros. El caso de Klimt es destacable porque su árbol de la vida ha tomado forma y tamaño real de una manera ecológica, los niños de sexto lo han diseñado solo y exclusivamente con materiales reciclados.

Y si dedican un gran espacio a artistas occidentales por qué no lo iban a hacer con los orientales. Así se ha reservado un espacio para el pionero de la perspectiva, Hokusai, un pintor japonés destacado por su obra: La Ola de Kanagawa. Además, hay otra sala más que ha sido motivada por el profe de inglés, en ella los alumnos de todo el centro han dibujado lo que han querido, lo han enmarcado y este divertido maestro ha adjuntado a las obras una explicación del cuadro en clave de humor.

Cada sala tiene su encanto, al ver esas obras ves la ilusión con la que los alumnos del colegio han realizado tales escenas. Dicen, que las comparaciones son odiosas pero hay que decir que el Guernica del Príncipe de Asturias y el que se expone en el Reina Sofía son idénticos.