«Es triste que se conozca la historia de algunas regiones mucho más que la del propio barrio» y es que Sevilla y Andalucía le deben mucho a Torreblanca y viceversa. La vía Augusta que llegaba hasta el barrio creando una bifurcación para ir a Alcalá o Carmona. La llegada de los naranjos a la ciudad. Retazos romanos y un nido de historias que llegan hondo. Muchas son las lágrimas que los vecinos de Torreblanca han mostrado durante la exposición creada por los alumnos del Príncipie de Asturias con el fin de dar a conocer la historia del barrio.

«Queremos hacer entender que los contenidos no se limitan a lo que aparece en los libros, sino a la experiencia y vivencias de cada persona» explica Francisco López, jefe de estudios del colegio Príncipe de Asturias y uno de los culpables de la exitosa exposición. «Esto es el resultado de un trabajo de investigación en torno al barrio en el que cada ciclo ha aportado su granito de arena». Los de infantil han hecho un libro biográfico de sus familias, los de primer ciclo han protagonizado un video que ha provocado más de una lágrima de emoción, el segundo ciclo también se ha recreado en las biografías de sus antepasados, el tercero ha diseñado una fototeca y los de secundaria han investigado asociaciones y recursos que enriquecen al barrio.

Emocionados y con ganas de mostrar su trabajo, los alumnos de este centro se situaban en su correspondiente stand para explicar a todo el que se acercase la labor investigativa que habían realizado durante las últimas semanas. Daniel nos cuenta la historia de su abuelo, «le gustaba mucho la caza, la pesca y se vino de Barcelona para seguir en los albañiles» y con dibujos muestra cada uno de los miembros de su familia «este es mi abuelo, mi abuela, mi tío, mi padre y este es mi sobrino, que en realidad es un perro».

«El doctor Montoro era un ginecólogo que llegó al barrio, era el único médico que había y a parte de trabajar normalmente a la gente que no tenía dinero de aquí del barrio, las curaba gratis», cuentan dos alumnas de secundaria que han investigado y homenajeado a aquel doctor del que todos en Torreblanca han oído hablar.

En otra sala los de primer ciclo proyectan su video. Los padres que han acudido a la exposición entran por turnos en el aula de la proyección y salen poco a poco con la emoción en las caras. El himno de Torreblanca, que nació de este mismo colegio, sirve de guía para contar toda la historia del barrio, desde los romanos hasta la actualidad. Por último y como colofón, los niños de primaria cantan el himno, normal que las lágrimas no puedan contenerse.

Los padres orgullosos de sus hijos y haciendo casi tantas o más preguntas sobre la historia que sus propios hijos, «no conocen la historia de su propio barrio» cuenta Francisco López haciendo entender que «es muy importante que los padres vengan, conozcan la labor de sus hijos y se involucren en ella. En un barrio como este es fundamental que profesores, padres y alumnos seamos una unidad».

De este modo, los alumnos del colegio Príncipe de Asturias han celebrado el día de Andalucía de una forma diferente, han conocido la historia de la región a través de su propia historia, la de sus familias, la de su barrio.