Ali es una joven de dieciocho años que tiene miedo a conducir y a enamorarse. Trabaja en un supermercado, que para ella es como un lugar de recreo en el que le pagan. Ali hace de madre de su madre cada vez que ésta tiene un desencuentro amoroso. Van cinco novios y cinco depresiones, una vida que le hace crear un mundo paralelo, el país de Ali, del que dudará salir al encontrar el amor.

Esta es la historia que Paco Baños está paseando por festivales en los que están reconociendo su labor con distinciones y galardones. Con un reparto protagonizado por Nadia de Santiago y la versátil Verónica Forqué, la película llegó ayer al Festival de Cine Europeo de Sevilla «creo que fue bastante bien, al público le gustó, tengo la sensación de que el film gustó mucho» explica el director.

De Sevilla al mundo y otra vez a Sevilla, ¿por qué? Por una razón muy sencilla, Sevilla es escenario de esta película. «Quería que fuese anónima, que no se distinguiese Sevilla que pudiese ser cualquier otro lugar, escenarios poco sevillanos que pudiesen ser cualquier lugar español».

«El supermercado donde trabaja la protagonista es el eje de la película», un eje desarrollado en este distrito. El Alcampo de Sevilla Este es el escenario principal de este film. Un rodaje en el distrito que, durante dos semanas, dio mucha vida a esa zona. Con centenares de extras, actores de prestigio, cámaras y acción, Sevilla Este ha dado el salto a la gran pantalla.

Ese anonimato que buscaba Paco se lo ofrecía el centro comercial del Distrito Este, «a mí me parece que sí, que da esa sensación que buscábamos» dice Baños haciendo referencia a las localizaciones centradas en Sevilla Este.

«Se grababa de noche, a última hora de la tarde colocaban todo lo que necesitaban y a primera hora de la mañana lo ponían todo en su sitio», explica Jose Manuel Sánchez, jefe de Recursos Humanos de Alcampo quien vivió esos días como algo muy especial. «Todo el mundo estaba encantado, todos los actores, los chicos de producción, todos se portaron fantásticamente» recuerda Sánchez.

Una experiencia que seguro que los trabajadores del centro comercial no olvidarán, el propio Sánchez cuenta las cosas que más le llamaron la atención como «nos quedábamos viendo el rodaje y veíamos una escena muy bien trabajada, los actores perfectos, todo bien y de repente el director decía que no y se repetía una y otra vez» cuenta entre risas, recordando esos quince días como algo muy especial.

Ali ya ha pasado por Málaga, Tudela, Orense y, desde la noche de ayer, por Sevilla ahora le quedan destinos tan interesantes como El Festival de El Cairo y Madrid, un largo recorrido que tiene como meta la distribución comercial en las salas de cine «lo importante es que la película se vea» resalta Paco, quien con su película lleva una parte de la esencia de Sevilla Este.