Él es el prota, Ella la novia del susodicho, Madre la progenitora de Él, Amigo el colega de Ella y Amiga la colega de todos. Estos cinco personajes sin nombre se sumergirán en situaciones por todos conocidas y cercanas, con las que hacernos sentir y aprender la importancia de las emociones.

Las temidas y, por desgracia, tan común droga como el creído «inofensivo porro» provoca un accidente de moto en el que Él muere. A partir de ahí las emociones de los demás personajes se disparan, las situaciones de cada uno de ellos, su forma de pensar y ver lo ocurrido muestran la cara de unsos personajes reales y cotidianos ante una situación que todos pensamos que «no nos va a ocurrir a nosotros» pero de la que nunca estamos a salvo.

Weekend «no es una moralina sobre el tema, es una historia de amor, de muerte y todo lo que se desencadena en el entorno de estos sucesos», explica Jorge Cuadreli director de la compañía Viento Sur Teatro. La obra pertenece a «un programa del área de salud del Ayuntamiento, ya vamos para seis años que colaboramos con el Consistorio en este tipo de actividades».

Tras unas visitas previas a las aulas sevillanas, se representa la obra. «Los actores son mediadores, utilizan un lenguaje y una autoridad diferente para llegar a los chavales, buscar un espacio común con ellos. El área de salud forma a los artistas para que se adapten y cumplan el objetivo del proyecto. Tras la obra los actores se sientan con los alumnos, quienes exponen sus experiencias, emociones, pensamientos… etc.»

Weekend va orientada a alumnos de institutos de entre 14 y 18 años, duran unos 45 minutos y se debate durante media hora. Hoy les ha tocado a los jóvenes del IES Torreblanca, quienes a pesar de haber llegado algo reacios y con pocas ganas de estar sentados frente a un escenario, fue subirse el telón y enmudecer. Risas y lágrimas, la obra llegó a todos porque cualquiera de los personajes podían ser ellos mismos y aquella madre podría ser cualquiera de las que conocen, incluso, las suyas propias.

«Cada año llegamos a 3.000 estudiantes, de todas partes de Sevilla ya que no se trata de un problema de una clase social» sino que cada año reprentan una situación más común de lo que muchos creen, sobre todo los jóvenes que «nunca ven el peligro en ellos mismos». Por ello, es fundamental «participar, que se sientan identificados, cuenten sus emociones y proyectarse a esa situación, esa posibilidad».