El día del anuncio ya se veía venir. La I Carrera Tomás de Teresa ha reunido un evidente éxito. Con más de 1.100 inscritos, el parque Tamarguillo vivía una fiesta del deporte que, alrededor de las competiciones, vivían niños y mayores venidos de todos los puntos de la provincia sevillana.

A las 10.15 el pistoletazo de salida de la carrera de 10 kilómetros sería también el de la fiesta del deporte Tomás de Teresa. Con más de 1.100 participantes el ambiente era envidiable. En los castillos hinchables los más peques hacían de las suyas. Los mayores compartían experiencias atléticas, los corredores se preparaban para sus respectivas competiciones y los familiares desenfundaban sus cámaras para no perder detalle de su esposo, mujer, padre, madre, hijo, hija o abuelo y abuela.

Además había otra atracción que todos buscaban, Fermín Cacho. El atleta soriano reconocido a nivel mundial no perdió detalle y apoyó a su compañero y amigo Tomás en todo momento, eso sí, dando el mayor cariño a sus seguidores con los que se hizo fotos y compartió experiencias deportivas.

Al terminar la carrera, todos habían ganado un plato de garbanzos. Por el mero hecho de llevar un dorsal ya merecían su tradicional cocido en compañía de sus compañeros de carrera.

Cumplidos los objetivos, seguro que este será solo el primero de muchos de los éxitos de Tomás de Teresa a partir de ahora. Su club de atletismo y su competición apuntan maneras en una ciudad tan atlética como lo es Sevilla.