La Asociación Cruz de Mayo de Torreblanca ha realizado su tradicional recogida de alimentos, aunque este año de una manera un poco menos tradicional, organizando todo un campeonato de fútbol.

Ante la mala situación que estan viviendo algunas familias este año hacía falta una copiosa recogida «fuimos al supermercado como todos los años, pero solo conseguimos recoger 45 kilos y necesitábamos mucho más así que nos pusimos a pensar» cuenta Ezequiel Ortega presidente de la Asociación Cruz de Mayo. Y así surgió este campeonato de fútbol en el que diversión y deporte han dado 150 kilos de solidaridad.

«El fútbol mueve el mundo» eso pensó Ezequiel lo comunicó con sus compañeros y se pusieron manos a la obra. Las normas muy sencillas, los equipos que quisieran inscribirse en el campeonato tendrían que poner un mínimo de 10 kilos de alimentos y todos los acompañantes, árbitros y espectadores en general pondrán un kilo de comida a modo de entrada.

Las normas estaban y los interesados no tardaron en llegar. Hasta ocho equipos de Sevilla se unieron a la causa: Los Hinchapelotas, La Raza Ibérica, Tecam, Alcosa, Marchena CH, Rincón del Arte, La Peña y Bamintines. Ahora faltaba el campo, pero no era problema el Torreblanca y Los Diablos Rojos cedieron las instalaciones «son dos campos de fútbol que cuesta alquilar 32 euros la hora y han sido muy amables al cedérnoslo de manera gratuita».

Y hasta trofeos para el equipo campeón, el subcampeón, el pichichi y el zamora, premios donados por el Club Deportivo Parque Alcosa, el Mesón la Fuente y Creafunde. Hoy en el Centro Deportivo San Antonio Drago se daba lugar una cita ineludible para los amantes del fútbol, tanto espectadores como jugadores ya sean amateur o profesionales, para aquellos a los que les gusta disfrutar de un domingo en buena compañía y al aire libre, en definitiva, para todos porque la simple asistencia marcaba un gol al hambre.

La idea de la Asociación ha sido todo un éxito, los presentes han pasado un día de comida, risas y deporte movidos por una buena causa que hasta el sol, que hacía tiempo que estaba perdido, no se ha querido perder.