Trablisa seguirá siendo la empresa encargada de la seguridad del aeropuerto de San Pablo. El consejo de administración de Aena Aeropuertos ha aprobado, en su última reunión, la adjudicación de los servicios de seguridad en 41 aeropuertos de su red por un importe total de 54,3 millones de euros y un plazo de duración de un año, prorrogable anualmente hasta dos, previo acuerdo entre las partes.

En Sevilla seguirá siendo Trablisa la adjudicataria del servicio de seguridad. Con un importe de 1.975.540 euros dicha empresa se encargará de garantizar la seguridad de los viajeros bajo los criterios establecidos por Aena. En el caso del aeropuerto de San Pablo, la empresa repite y, no es para menos, ya que una de sus trabajadoras se hizo con el premio a la Excelencia por la calidad de su servicio.

Entre las máximas que Aena Aeropuertos ha tenido en cuenta para llevar a cabo estas adjudicaciones está el lograr, con la ayuda de las empresas adjudicatarias, incrementar la calidad de los servicios de seguridad y mejorar la atención a los pasajeros, de manera que se encuentre el mejor equilibrio entre los necesarios servicios y procesos de seguridad aeroportuaria y la comodidad de los usuarios.

Estos puntos clave, a los que se ha dado gran importancia, están contemplados dentro del Plan de Excelencia en Filtros de Seguridad desarrollado por Aena Aeropuertos y atienden también a las directrices del Plan de Infraestructuras, Transporte y Vivienda (PITVI) elaborado por el Ministerio de Fomento.

En esta misma línea, con objeto de prestar un servicio de seguridad de máxima calidad, se ha exigido a las empresas adjudicatarias disponer y aplicar un Sistema de Gestión de Calidad, que será auditado anualmente por una empresa ajena e independiente a fin de determinar la percepción que tienen los usuarios de dicho servicio.

Asimismo, a fin de mejorar la atención al pasajero, las empresas han tenido que presentar un Plan de Gestión de Reclamaciones para garantizar, entre otros aspectos, la tramitación del 100% de las reclamaciones recibidas relativas a los servicios de seguridad y minimizar el número de reclamaciones presentadas, realizando una labor de información y buen trato en el momento en que un pasajero manifieste su disconformidad con el trato recibido.