Una casa familiar, un matrimonio envidiable, un hijo precioso, una profesión que todos admiran, familia y amigos incondicionales, Virginia lo tenía todo o al menos lo que socialmente se considera todo. Aún así no conseguía sonreír del todo, había una pieza en este puzzle que fallaba, no estaba haciendo lo que verdaderamente quería. Hoy, Virginia es VioletaAndCo y VioletaAndCo ha dado vida a Virginia.

En el año 2002 Virginia León comienza a ejercer la profesión a la que tantos años de estudio había dedicaro, la medicina. Con muchos artículos científicos publicados, múltiples asistencias a congresos nacionales e internacionales y muchas guardias a las espaldas, fue en un viaje de vuelta de un congreso en Alemania cuando Virginia empieza a pensar en qué es lo que le falta, lo que no encaja en una vida que a ojos de cualquiera sería perfecta. Su mente volaba casi más alto que los más de 2.000 metros a los que se encontraba Virginia en ese momento. A esa altura, entre esas nubes nació VioletaAndCo.

La fecha de nacimiento exacta de «el cambio» de Virginia se sitúa en octubre de 2008 y es definida como una firma personal de tocados, alta costura y lifestyling. Con esta idea, León sale a la calle a buscar formación de calidad, cursos, másters y todo aquello que le pueda ayudar a alcanzar este sueño que tuvo mientras volaba. Pronto ven la luz sus dos primeras colecciones tras las cuales VioletaAndCo descubriría el mundo 2.0, ese sería su despegue personal.

Había dado con lo que verdaderamente le apasionaba, con lo que le devolvería la sonrisa y le demostraría al mundo quién es verdaderamente Virginia. Por eso no podía dejar escapar la oportunidad, ahora que sabía que eso era lo suyo. En 2011 ya pudo dejar la medicina y vivir del diseño, ahora es toda una eminencia en twitter.

Su «actitud irreverente» es más que trending topics, su andadura por las redes sociales ha llamado la atención de la actriz María León, de Fiona Ferrer e incluso le ha permitido alcanzar una estrecha amistad con Carla Arroyo, la princesa de Bulgaría. Todas ellas han lucido alguno de sus diseños e incluso Carla Arroyo, siendo anfitriona de La Roda Village, ha lucido un tocado suyo para ese gran momento de la moda, donde el célebre Stephen Johns quedó prendado de la «actitud» de Virginia.

Aunque no se considera una heroína, un ejemplo de nada ni define sus logros como éxitos globales, sí que es heroína de su vida y puede decir que «cuando haces lo que has venido a hacer aquí en la tierra, el éxito ya esta». Con esa esencia de sencillez, esta mujer luchadora demuestra esa fuerza en sus estilos, originales y, como se definen «irreverentes».

Sus faldas de tul han dado la vuelta al mundo y su hashtag #mamicool se extiende no solo por twitter sino por la sociedad más palpable, muchas mujeres piden esos diseños plasmados en sus camisetas. Una mujer de bandera cuyo futuro es más prometedor aún que sus primeros pasos, un proyecto que nació en el cielo y sigue manteniéndose a esa altura.