A las nueve de la mañana las grandes superficies del Distrito Este abrían sus puertas con total normalidad. El mayor inconveniente se lo han encontrado los pequeños negocios que han amanecido con las cerraduras tapadas impidiendo la apertura puntual.

Carrefour, Alcampo, Mercadona y el Centro Comercial Zona Este han abierto sus puertas sin mayor inconveniente. La jornada de huelga no ha tenido una gran incidencia en el Distrito Este-Alcosa-Torreblanca. Los autobuses han cumplido sus servicios mínimos y los colegios y centros de salud han funcionado correctamente.

Las incidencias han venido de la mano de algunos huelguistas que han intentado impedir la apertura de algunos negocios del barrio. El edifico Acrópolis ha sido un ejemplo claro de ello, todas las cerraduras de los locales bajos del bloque han sido tapadas con silicona y palos de madera. Un acto que ha obligado a los comerciantes a llamar a un cerrajero, un servicio caro que ha retrasado la apertura de los negocios.

Lo mismo le ha ocurrido al Colegio Público Ángel Ganivet al que han acudido casi la totalidad de los alumnos pero la entrada en las aulas se ha retrasado por encontrarse con las puertas con silicona.

Karen es dueña de la cervecería Aki Kedamos de la calle Luis Fuentes Bejarano, cuando ha ido a abrir su negocio a las ocho de la mañana se ha encontrado la cerradura atascada, a las diez de la mañana aún no había llegado el cerrajero «hemos perdido todo el dinero del desayuno, que es una gran parte de nuestros ingresos» comentaba la afectada.

La actividad comercial y vecinal era similar a la de un día cualquiera. Como hecho destacable, tres contenedores han sido calcinados a la altura del Hotel Vértice.

Se trata de la segunda huelga general convocada este año. En Sevilla, los mayores incidentes se han desarrollado a primeras horas de la mañana a las puertas de Mercasevilla, Persán y las cocheras de Tussam. Por lo demás jornada de completa normalidad y sin grandes incidentes.