Pablo García es el dueño del Mesón Casa Pablo en el polígono San Nicolás. Hace unos años su padre salió en la cabalgata de Torreblanca y Pablo le acompañó como paje, dentro de dos días será el García hijo el que se suba en una carroza para encarnar a uno de los protagonistas del 6 de enero.

«Desde que salí con mi padre estaba interesado en salir de rey mago, hará un mes que me comentaron que hacía falta un rey y sin dudarlo me ofrecí yo» cuenta Pablo que desde entonces está «muy contento y con mucha ilusión». Y es que este chico no es novato en las cabalgatas y aunque no ha sido nunca rey, desde su experiencia puede afirmar que «desde arriba todo se ve distinto, la cara de ilusión de los niños, la gente recogiendo los caramelos, todo es muy distinto».

Quedan dos días y los preparativos ya están en la cuenta atrás. Lo primero el traje. No hay problema Baltasar le ha echado un cable y le ha dejado uno suyo, «el padre de Baltasar salió el año pasado de Gaspar y me lo ha dejado», pero intimidades aparte lo importante es que el rey Gaspar ya tiene indumentaria.

Lo siguiente son los caramelos y en eso si que no hay preocupaciones este rey está dispuesto a darlo todo o, mejor dicho, dar de todo. ¿Qué nos puede caer desde la carroza de Gaspar? pues «yo llevo 500 kilos de caramelos, que es lo obligatorio y luego llevo 100 pelotas, 1000 bolsas de gominolas, juguetes, sobres de cola cao y chacinas embasadas que me han dado los comerciantes del barrio». En definitiva, que este año la bolsa debe ser más grande que nunca porque el rey Gaspar viene cargadito.