Dicen que «el gaditano nace donde le da la gana» y parece que así hizo Antonio Serrano nacido en Sevilla pero enamorado de Cádiz. Hijo y pareja de dos ciudades hermanadas, este coplero hace las delicias de miles de carnavaleros que a golpe de taconazos y coreando su nombre, hacen vibrar el Gran Teatro Falla cuando saben que «El Canijo» se esconde tras esa respetuosa cortina roja.

Lo de Antonio Serrano con el carnaval fue un auténtico flechazo, «me enamoré de estas fiestas con tan solo 13 años, fue la primera novia que tuve». Una pasión que cumple 32 años, 26 de ellos en el Falla y 10 con su agrupación actual que tantas y tantas alegrías le ha dado.

Antonio alias «El Canijo de Carmona», «ni es canijo ni es de Carmona» esto viene porque la agrupación con la que comenzó a ser popular en el teatro de ladrillos rojos era de esta localidad sevillana y ya se sabe que en el Falla, una vez te bautizan, no hay marcha atrás. De hecho Antonio es del mismísimo Parque Alcosa, «un barrio muy popular, de gente trabajadora. Los niños jugaban en la calle. Gente con mucho arte. Fui muy feliz allí».

En Sevilla nació su afición por el carnaval esta ciudad es su «madre» siendo Cádiz su «novia». Es ese instinto maternal que le dio la vida en Alcosa, el que le dio el empujón a lo que hoy día es, un cabeza de serie, una insignia del carnaval. Este año, además, el origen sevillano llegará a San Fernando donde Antonio ha sido elegido como pregonero del carnaval 2013.

Fue precisamente en el barrio sevillano donde vio la luz su primera agrupación, no sería una chirigota pero sí llevaría a las semifinales del concurso el nombre del Parque Alcosa, «en 1989 nos quedamos sin autor y 3 chavales del Parque Alcosa, con veintipocos nos plantamos en el Falla con un trío. Llegamos a semifinales», así comenzó una andadura que le ha proporcionado tres primeros premios y le ha regalado «lo mejor de mi vida, mi compañera, mis hijas, una filosofía de vida y de prioridades en la vida en las que personalmente creo mucho».

En todos los años que lleva viviendo el carnaval como protagonista, sabe que Sevilla cada vez tiene más peso en el COAC, «los cambios que ha experimentado el concurso han ido en paralelo al desarrollo de la sociedad española en general y de la ciudad de Cádiz en particular. Se ha abierto mucho más al exterior. Hay mucha más gente pendiente, y eso lo ha poperizado un poco». Un cambio que él ha vivido en primera persona, escuchando mucho carnaval, «tengo muchos ídolos, muchos de ellos muy conocidos aunque soy más de los perdedores que de los ganadores», y teniendo siempre presente cuál es el secreto de su éxito: «tengo un grupo maravilloso de personas que trabajan conmigo, sin ellos esto sería imposible».

Tras 26 años viendo subir la cortina del Falla, Antonio sigue sintiendo el «gusanillo» del primer día y es que tiene una cosa muy clara «el día que subirme a las tablas no me ponga e imponga, me voy». Pero parece que para eso aún queda mucho porque este año ha vuelto a sentir ese respeto con su chirigota «Contigo Aprendí».

Uno por uno, con la ironía y el doble sentido que definen estas fiestas, fueron saliendo los integrantes de la agrupación de Antonio Serrano. El clásico y omnipresente boli bic anima a que «recuerda aquellos días en que tú estabas en la EGB» después aquella goma de nata que todos hemos tenido alguna vez, aquel boli cuya goma rompía el papel o el mítico sacapuntas salieron al escenario para hacer una regresión a la escuela. Reivindicar los valores que se pierden y hacer disfrutar con aquellas cosas que todos como niños hemos vivido.

La acogida de este material escolar no podía haber sido mejor, «ha gustado mucho la idea que es lo principal del primer día. Hay mucho importante guardado». «Despacito y con buena letra y si nos equivocamos, borrón y cuenta nueva» así van dando cada pasito en el Concurso Oficial de Agrupaciones del Carnaval de Cádiz de este 2013. Porque aunque la historia demuestra que en los años impares El Canijo siempre ha ocupado o la primera o la segunda plaza, «es coincidencia aunque a veces creo que no lo es».

Al grito de «eso sí que es una chirigota» el público se despidió, muy a su pesar, de esta original puesta en escena, sabiendo que seguro estarán en las siguientes fases del concurso y deseando que llegue el momento de ver estos lápices y bolígrafos tocando al ritmo de 3×4 por las calles de Cádiz, que es en realidad el verdadero escenario de estas fiestas.